02 nov ¿Qué "modernizarías" para la Classic? ¡Hola! Con el hype que la Classic está creando, a menudo me pregunto si la gente quiere realmente una Vanilla calcada a la que tuvimos, o una "remasterización" lo suficientemente fiel a su predecesor que permita a los jugadores revivir experiencias pasadas con matices modernos. Creo que es justo pensar que, de entre los jugadores que esperan la Classic con mucha emoción, no a todos les pueda gustar la idea de volver al pasado de forma tan radical. A lo mejor me equivoco. He intentado hacer un poco de brainstorming sobre las diferentes características del juego. He puesto varias y muy genéricas (me dejo muchas), para que os inspiréis más rápido. No significa que quiera cambiar todo lo enumerado, ni por asomo. Personalmente, me gustaría ver texturas e interfaz algo actualizadas, y a lo mejor la transfiguración, aunque creo que arruinaría un poco la experiencia. Y no me convence demasiado lo de mantener los parches con sus desequilibrios ya bien conocidos, crearía una diferencia abismal de popularidad de clase desde el día 1. Y vosotros... ¿cambiaríais algo o lo dejaríais todo igual? General: -Texturas -Animaciones -Interfaz -Sonido -Ciclo día/noche -Logros Personaje: -Sistema de talentos -Ganancia de experiencia -Habilidades -Puntos de habilidad de arma -Estadísticas -Bonus de Tiers Jugabilidad: -Consumo de recursos (maná, energía, furia) -Munición armas a distancia -Nivel mínimo para montura -"Buffeo" en masa -Instrucción/progresión de clase -Instrucción/progresión de profesiones -Cambios de especialización de clase Herramientas: -Buscadores de grupo -Comunidades Cosméticos: -Transfiguración y apariencias -Objetos cosméticos -Monturas Y por último: -Actualizaciones y parchesDots80 02 nov
Los cazadores de demonios, discípulos de Illidan Tempestira, cargan con un oscuro legado que atemoriza a aliados y enemigos por igual. Los Illidari se sirven de magia vil y magia caótica, energías que durante eones han amenazado Azeroth y que, según ellos, son esenciales para hacer frente a la Legión Ardiente. Con los poderes de los demonios a los que han asesinado, los Illidari desarrollan rasgos demoníacos que provocan repulsión y pavor entre sus congéneres, los elfos.
Tras los eventos narrados en Wrath of the Lich King, Arthas ha muerto, y la guerra en Rasganorte parece haber terminado, ya que la Plaga está controlada por Bolvar Fordragon, convertido en el nuevo Rey Exánime, el carcelero de los malditos. Pero entonces, misteriosos terremotos comienzan a sacudir toda la faz de Azeroth, y poco después, comienzan una serie de ataques elementales contra las capitales de la Alianza y la Horda. Estos ataques son el preludio del resurgimiento del Dragón Aspecto corrupto Alamuerte, que las destruirá, extendiendo su dañino poder por los dos continentes. Cinco años después, en los que se suceden los eventos narrados en la novela World of Warcraft: The Shattering, Ventormenta y Orgrimmar están en proceso de reconstrucción, y la faz del mundo en Azeroth ha cambiado por completo tras los ataques de Alamuerte, que han reducido a cenizas algunas zonas y han provocado violentos maremotos y terremotos que han partido literalmente la tierra en trozos, inundando algunas zonas y haciendo resurgir otras. Alamuerte ha vuelto con un solo objetivo, el de destruir Azeroth, y no se detendrá hasta conseguirlo.
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