Mientras tanto, Lothar ha sido encarcelado por oponerse al Guardián, pero es liberado por Khadgar y ambos viajan a Karazhan para detener a Medivh. En la torre, el Guardián, poseído por el demonio, ha empezado los cantos para abrir el portal, pero es enfrentado por Khadgar y Lothar, quienes logran derrotarlo. Liberado del demonio, pero mortalmente herido, Medivh usa sus últimas fuerzas para redireccionar el portal hacia Ventormenta, de modo que Llane pueda evacuar a los prisioneros humanos, pero el portal se cierra antes de que él, Garona y un pequeño número de soldados y pocos prisioneros humanos puedan escapar. Cuando Llane se da cuenta que Puño Negro va por él, secretamente ordena a Garona que lo mate, para que de este modo ella se convierta en una heroína a ojos de la Horda, dándole una posición de poder que le permita alcanzar la paz entre orcos y humanos. Garona, apesadumbrada, lo mata, y es reconocida por el resto de la Horda. Anduin llega sobre las alas de un grifo y lucha por recobrar el cuerpo de Llane, pero cuando está a punto de partir, es capturado por Puño Negro, quien lo reta a una mak'gora. A pesar de todo su poder, Anduin lo mata y venga a su hijo. Gul'dan ordena al resto de la Horda que asesinen a Lothar, pero estos se oponen por respeto a su tradición sagrada, y Garona sabe que si Gul'dan desobedece la tradición, perderá a la Horda y la guerra apenas comienza, y por eso dejan partir a Anduin con el cuerpo de Llane. Anduin tuvo la daga de Garona al encontrar en el cuello de Llane, al explicarle a Khadgar lo que hizo y saben que no la conocían tan bien como ellos. En el funeral de Llane en Ventormenta, los humanos, los enanos de Forjaz y los altos elfos proclaman una Alianza para vengar al rey Llane contra los orcos, con Anduin a la cabeza, para hacer frente a la Horda. En el campamento orco ya destruido, Orgrimm toma uno de los colmillos del cadáver de Durotan para dárselo algún día a Go'el, quien finalmente es encontrado por un humano, con la voz de Durotan; "Viajarás muy lejos, mi pequeño Go'el..... Mi mundo se perdió, pero éste es tu mundo.... Toma de él lo que necesites... Dale un hogar a los orcos y que nadie te detenga..... Eres el hijo de Durotan y Draka... Una línea ininterrumpida de jefes y nuestro pueblo necesita un líder hoy más que nunca", para que así algún día crezca y se convierta en el nuevo líder de su clan, derrotará a Gul'dan y pondrá fin a la Guerra.

In the Lich King's haste to spread the plague of undeath over Azeroth, he gifted one of his greatest servants, the lich Kel'Thuzad, with the flying citadel of Naxxramas, as a base of operations for the Scourge. Consistent attacks from the Scarlet Crusade and Argent Dawn factions weakened the defenses of the floating fortress, enabling an incursion from the heroes that led to Kel'Thuzad's defeat. However, a traitor among the ranks of the knightly order of the Argent Dawn ran away with Kel'Thuzad's cursed remains and fled to Northrend, where the fallen lich could be reanimated.

Los monjes son maestros del combate a mano y solo empuñan las armas para sus letales golpes de gracia (viajero del viento). Los monjes sanadores aportan armonía y equilibrio a todos los grupos y pueden sanar hasta las heridas más graves con remedios antiguos y artes espirituales (tejedor de la niebla). Son pocos los que pueden confiar en sobrevivir ante la extrema destreza del monje maestro cervecero, cuyas intensas bebidas e impredecible estilo de combate absorben unas cantidades de daño impresionantes (maestro cervecero).
Tras los eventos narrados en Wrath of the Lich King, Arthas ha muerto, y la guerra en Rasganorte parece haber terminado, ya que la Plaga está controlada por Bolvar Fordragon, convertido en el nuevo Rey Exánime, el carcelero de los malditos. Pero entonces, misteriosos terremotos comienzan a sacudir toda la faz de Azeroth, y poco después, comienzan una serie de ataques elementales contra las capitales de la Alianza y la Horda. Estos ataques son el preludio del resurgimiento del Dragón Aspecto corrupto Alamuerte, que las destruirá, extendiendo su dañino poder por los dos continentes. Cinco años después, en los que se suceden los eventos narrados en la novela World of Warcraft: The Shattering, Ventormenta y Orgrimmar están en proceso de reconstrucción, y la faz del mundo en Azeroth ha cambiado por completo tras los ataques de Alamuerte, que han reducido a cenizas algunas zonas y han provocado violentos maremotos y terremotos que han partido literalmente la tierra en trozos, inundando algunas zonas y haciendo resurgir otras. Alamuerte ha vuelto con un solo objetivo, el de destruir Azeroth, y no se detendrá hasta conseguirlo.
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