Years ago, in the ruined temple of Atal'Hakkar, loyal priests of the Blood God Hakkar the Soulflayer attempted to summon the wrathful deity's avatar into the world. But his followers, the Atal'ai priesthood, discovered that the Soulflayer could only be summoned within the Gurubashi tribe's ancient capital, Zul'Gurub. Newly reborn in this jungle fortress, Hakkar took control of the Gurubashi tribe and mortal champions of the trolls' mighty animal gods. The Soulflayer's dark influence was halted when the Zandalari tribe recruited heroes and invaded Zul'Gurub.
Intent on settling in Durotar, Thrall's Horde expanded its ranks by inviting the undead Forsaken to join orcs, tauren, and trolls. Meanwhile, dwarves, gnomes, and the ancient night elves pledged their loyalties to the Alliance, guided by the human kingdom of Stormwind. After Stormwind's king, Varian Wrynn, mysteriously disappeared, Highlord Bolvar Fordragon served as Regent but his service was affected by the mind control of the black dragon Onyxia, who ruled in disguise as a human noblewoman. As heroes investigated Onyxia's manipulations, the ancient elemental lord Ragnaros resurfaced to endanger both the Horde and Alliance.[42] The heroes of the Horde and Alliance defeated Onyxia and sent Ragnaros back to the Elemental Plane.
Las misiones formaban parte íntegra del juego siendo la mayoría de las veces usadas para continuar la historia en el juego o para guiar al jugador a través de él.41​ El gran número de misiones en cada localización fue muy popular, así como las recompensas por completarlas.15​ Aunque en realidad no eliminaban la necesidad de repetir una tarea o matar de manera repetida a una criatura, la percepción que se tenía de esas acciones era distinta.42​ Las misiones hicieron que los jugadores exploraran cada sección del mundo, lo que repercutió negativamente en los jugadores sociales o de rol.41​ Las misiones que implicaban conseguir objetos de los cuerpos de las criaturas no fueron tan populares.42​ Algunos críticos mencionaron que la falta de misiones que obligan a los jugadores a agruparse hacía sentir a veces que el juego estaba diseñado para un solo jugador,43​ mientras que otros se quejaban de que las mazmorras (que se deben jugar en grupo) no eran fáciles para nuevos jugadores y costaban demasiado tiempo acabarlas.42​ En días posteriores a lanzarse el juego, algunas misiones tenían errores de software haciéndolas imposibles de completar,15​ mientras que la masiva presencia de jugadores nuevos en algunas áreas hacía que no existieran criaturas para matar,41​ o que los jugadores tuvieran que esperar turno para matar a alguna criatura en particular para poder completar misiones.15​
Questing was described as an integral part of the game, often being used to continue a storyline or lead the player through the game.[21] The high number of quests in each location was popular, as well as the rewards for completing them.[10] It was felt that the range of quests removed the need for a player to "grind", or carry out repetitive tasks, to advance their character.[20] Quests also require players to explore every section of the game world, potentially causing problems for social gamers or roleplayers seeking somewhere quiet.[21] Quests that required the player to collect items from the corpses of creatures they had killed were also unpopular; the low "drop rate", or chance of finding the items, makes them feel repetitive as a high number of creatures need to be killed to complete the quest.[20] A large number of new players in a particular area meant that there were often no creatures to kill,[21] or that players would have to wait and take turns to kill a particular creature to complete a quest.[10] Some critics mentioned that the lack of quests that required players to group up made the game feel as if it were designed for solo play.[83] Others complained that some dungeon or instanced group quests were not friendly to new players, and could take several hours to complete.[20] Upon release, a small number of quests had software bugs that made them impossible to complete.[10]
En World of Warcraft un jugador tiene acceso a doce tipos de clases (según la expansión Legion) restringida según la raza que se seleccione.17​ Además de la diferencia existente entre cada clase, estas pueden elegir una rama de talentos entre un total de tres (o cuatro si se selecciona druida como clase), aumentando la diferencia entre estas.18​19​
Blizzard makes use of a system known as Warden on the Windows version of the game to detect third-party programs, such as botting software, allowing World of Warcraft to be played unattended. There has been some controversy as to the legality of Warden. Warden uses techniques similar to anti-virus software to analyze other running software on the players' PCs, as well as the file system. However, unlike most anti-virus software, it sends a portion of this information back to Blizzard, which caused privacy advocates to accuse it of being spyware.[122] One example of the information Warden collects is the title of every window open on the system while WoW is running.[123] On the other hand, many gamers responded positively to the development, stating that they supported the technology if it resulted in fewer cases of cheating. Blizzard's use of Warden was stated in the Terms of Agreement (TOA).[124]
Los cazadores de demonios, discípulos de Illidan Tempestira, cargan con un oscuro legado que atemoriza a aliados y enemigos por igual. Los Illidari se sirven de magia vil y magia caótica, energías que durante eones han amenazado Azeroth y que, según ellos, son esenciales para hacer frente a la Legión Ardiente. Con los poderes de los demonios a los que han asesinado, los Illidari desarrollan rasgos demoníacos que provocan repulsión y pavor entre sus congéneres, los elfos.
Conflict of Nations es un juego gratuito de estrategia para navegador, en el que se desarrolla una guerra global en tiempo real contra docenas de jugadores en campañas que pueden durar días e incluso semanas. Controlas las fuerzas armadas de unas de las naciones líderes de este mundo y eres responsable de su expansión militar, desarrollo económico, investigación tecnológica y diplomacia con el exterior.
Sanadores: también llamados sanadores o healers (del inglés heal, curar). Se encargan de curar y mantener vivos a todos los jugadores del grupo, en especial al tanque. Su poder ofensivo suele ser limitado. El tipo de armadura suele ser diverso, ya que los sacerdotes usan telas, los druidas cuero, los chamanes mallas y los paladines placas. Las estadísticas primarias en el equipo suelen ser el Intelecto y el Espíritu, además del Poder con Hechizos. El sanador por excelencia al principio del juego solía ser el sacerdote y, aunque el resto de clases con posibilidades de sanación no estaban tan mal como en el caso del tanque, también han sido mejoradas. Los sanadores son paladin sagrado, druida restauración, sacerdote disciplina y sagrado, chamán restauración y monje tejedor de niebla. Las habilidades de los senadores no solo son sanadoras. Estos, además de curar (y dar algo de daño), también pueden tener habilidades que obstaculizan al enemigo en el momento del pvp21​.
¡Disfruta de otro clásico! SimCity es un videojuego de construcción de ciudades creado por Will Wright y desarrollado por el estudio Maxis en 1989. La finalidad principal es simular la construcción y el desarrollo de una ciudad con un amplio sentido del urbanismo. ¡Diviértete y consigue hacer crecer tu ciudad para convertirla en una gran metrópoli!
26 oct Classic, I miss you Viendo que las experiencias gustan a los lectores y la cantidad de críticas que hay respecto a volver al pasado y avisos por parte de otros usuarios de que no sabemos donde nos metemos, voy a redactar un texto que seguro emocionará a alguno de vosotros. Se trata de mis vivencias en Classic original, lo que me aportó a mi vida como jugador y lo que el juego anteriormente transmitía y ahora no. Antes de nada debo decir que probé la beta, no mucho tiempo, pero a los pocos meses de lanzarse el videojuego entré en Azeroth como un héroe más; primero alianza y después horda. Para mí, que venía de FFXI (mi mmorpg favorito, llevo hasta tatuado en el brazo mi personaje), se abrió un mundo de posibilidades en lo jugable que hasta ahora no había experimentado. Cierto es que Blizzard no ofrecía una experiencia diferente a lo que otorgaban otros mmorpg pero fue su sencillez de manejo, su mundo, el lore y la comunidad lo que hizo que me enamorara de él. Comienzo. Corrían las navidades de 2005 y vi en el quiosco una Micromanía que llevaba de regalo un CD con una prueba gratuita de catorce días a World of Warcraft. Hasta ese momento nunca me había planteado la opción de jugarlo puesto que estaba a saco con FFXI (y otros más que no recuerdo, todos mmorpg) y no tenía mucho tiempo para todo. No obstante eso no significaba que no tuviera noticias del videojuego pues estaba al día de lo que allí sucedía, de las impresiones de los jugadores, del famoso "a llorar a WoW-Esp" y un montón de cosas más. Decidí comprar la revista pues valía apenas cuatro euros si mal no recuerdo y como mucho perdía eso. Tras instalar el juego de Blizzard me hice un elfo de la noche rogue (si mal no recuerdo) y la primera toma de contacto con Teldrassil fue impresionante. FFXI tenía entornos realmente grandes, quizás más que cualquier zona del WoW de antaño (o similares) pero ver esa explanada llena de árboles enormes, poder subirlos y navegar por cualquier dirección de ese escenario era alucinante. La atmósfera, mágica y atractiva, se envolvía con una sonata melódica y casi susurrante que te hacía sentir en un lugar de ensueño. Los comienzos fueron duros, apenas sabía manejar el personaje o conocer mi próximo objetivo pero ahí estaba la comunidad para enseñarme o contarme trucos. Tras esa primera toma de contacto mi próximo destino fue Dolanaar -como todos sabéis- y por el camino alucinaba viendo el entorno, realizando capturas de pantalla a cada paso y haciendo mis propios selfies a mano. Aquello era impresionante, todo un mundo vivo, enorme y mágico a mi disposición, con sus enemigos bien balanceados y oponiendo resistencia a mis golpes. Aquello iba a ser una aventura de ensueño. En Dolanaar aluciné pepinillos cuando vi a los guardianes árboles (me permitís si no se llaman así, ahora no lo recuerdo) patrullar cerca de mí. Sus pisadas hacían temblar mi pantalla a la par que mis altavoces y eran simplemente enormes, imponían un montón. El poblado estaba lleno de jugadores nóveles (servidor Spinebreaker) y daba gusto pulular por allí. Hacía grupos con un montón de gente y aprendí bastante. Recuerdo algunas misiones algo puñeteras (como la cueva de los furgol) que me costó la vida de completar pues la gente moría mucho antes de conseguir el objetivo. Por lo que sea mis peripecias con la alianza tomaron un nuevo rumbo, un Brujo Humano, otro personaje que me hizo enamorarme más del videojuego por lo que viví con él. Recuerdo que los comienzos no me motivaron demasiado, la zona inicial no distaba mucho de cualquier otro entorno real, con sus campos, huertos, arbolada y caminos. La quest del diablillo tuve que leer y releer para entenderla, no se por qué, y recuerdo que al final tuve que montar grupo porque había que matar un élite o un enemigo de mayor nivel al mío, no recuerdo ahora. Por aquellos entonces los jugadores de nivel alto se acercaban a las zonas iniciales para reclutar o pedir firmas (no como ahora con el dichoso y molesto addon) y uno de ellos, sin venir a cuento, quiso hacerme de guía (sin pedir nada a cambio). Le comenté que esta zona no me llamaba mucho la atención y todo lo que viví en Teldrassil. Él me dijo que me esperara a ver la ciudad de los humanos, que eso era grandioso. Por el camino me explicó varias cosas que ahora mismo no recuerdo con detalle pero sí recuerdo el momento exacto en el que me dijo: eso de ahí es Stormwind. Cuando vi aquella inmensa puerta, el puente enorme, las estatuas que adornaban la entrada y una muralla que parecía acordonar toda una enorme ciudad.... flipé mucho. Aquello era brutal, impresionante, magnífico. Es uno de esos recuerdos que me llevaré a la tumba. Tardé varios días en recorrer la ciudad, en aprender donde estaba cada sitio, sobre todo el maestro de clase (que no veas para encontrarlo jajaja), ¡aluciné viendo el poste para grifos!. Recuerdo que con el paso del tiempo descubría más y más cosas de la ciudad, puertas que no había visto, subterráneos o cosas así. De hecho yo creo que a día de hoy seguro que hay algún rincón que no haya descubierto, fijo jajaja. Más tarde me fui hacia Westfall, un mapa que siempre recordaré por lo !@#$do que era. Creo que es el mapa donde más veces he muerto en toda mi vida de jugador de mmorpg. El de antes, claro, no el de ahora. Era muy fácil de linkar, los enemigos ya suponían un poco más de reto para el jugador y además el mapa tenía una mazmorra que acceder a ella era ya de por sí complicado. Recuerdo cómo tardé en pillar mi primer punto de vuelo (conectado) y hablar con un montón de gente en Sentinel Hill. También me acuerdo de la primera vez que fui a Deadmines, toda una odisea pasar con tanto bandido, algunos hasta nos perdimos de camino a la entrada de la mazmorra porque el que iba primero se conocía todo al milímetro e iba con más nivel. Más de uno pereció en el camino por los puñeteros bandidos jajaja. Una vez dentro varios del grupo -yo incluido- flipamos tras ver a un compañero con un fulgor rojo en la espada. Era un encantamiento que hacía que el arma causara más daño. Resulta que el chico tenía componentes para poner el encantamiento a todos y, como no, todos quisimos "brillar con luz propia". En aquella época daba igual si el mago, brujo o priest llevara un hechizo así, de melee. Al fin y al cabo el pool de maná era limitado y la mayoría de veces acababas matando a los enemigos a bastonazos y eso ayudaba. Salímos todos muy contentos de allí aunque no recuerdo si terminamos la mazmorra porque por aquellos entonces mínimo una hora te tirabas completándola. Ese mismo encantamiento lo sigo conservando en ese personaje, que dejé aparcado en Redridge Mountains. No quise subirlo nunca y todavía conservo todo lo que poseía en su día (salvo lo que ya no existe), incluido el bastón con fulgor rojo. Durante todo mi camino hasta el nivel 20 poco disfruté muchísimo de la compañía de los demás jugadores. Todos nos ayudábamos, todos compartíamos, mi teclado echaba humo de tanto hablar tanto en grupo, por /say o general. Solucionábamos dudas tanto de los demás como a quien nos preguntara y los grupos se formaban casi cada minuto de juego. Por cosas del destino (quizás por lo "bonito" que eran los paisajes de la zona humana) aparqué a mi brujo y continué con un mago undead (que fue mi main hasta mediados de WOTLK). Elegí mago porque me molaba zurrar a distancia y undead porque la zona de inicio era lúgrube, me llamaba mucho la atención. Realmente no disfruté tanto de aquél mapa aunque sí guardo muy buenos recuerdos como esos ojos que se iluminaban tras los setos, la cueva de las arañas (no veas los que morían en la entrada jajaja, ahora no son ni hostiles), el escenario decrépito en general y los enemigos escarlata. Recuerdo pasar muuuuchas horas en Brill contando batallitas, hablando de lo lejos que quedaba tener la montura o tirarme horas (sí, horas) buceando por Brightwater Lake en Tirisfal Glades solo porque los undead tenían la racial de poder estar en el agua más tiempo (no se qué quería conseguir con ello xD). El mago me costó dominarlo algo más, no se por qué. Tenía multitud de hechizos como el dampen magic, aquél que revelaba los bufos que tenían activos los enemigos (y que quitaron con cierto parche) o la mage armor, que no se por qué no llegué a entenderla del todo bien hasta pasado un tiempo. Recuerdo que todos me decían "cuando seas nivel ¿12? y tengas Blink verás qué pasada y qué útil es, es otro mundo"... ¡pues no me salvó el cuello veces ni nada esa habilidad! En Silverpine Forest la cosa se complicaba conforme avanzabas. Los magos tocaban mucho las narices, el Son of Arugal -por no llamarlo de otra manera- aparecía cuando menos te lo esperabas y te hacía tras tras por detrás en cero coma. El mapa estaba siempre repleto de grupos para Isle of Fenris o Pyrewood Village y las estrategias para internarse en ambos escenarios se sucedían a cada minuto, la mayoría sin éxito por el poco dps y rápido respawn. Tampoco ayudaba que en cada esquina nos asaltara un enemigo élite o no y nos hiciera dar al traste con todos los planes. Horas de diversión, de risas, de tirar el teclado por la ventana y de aprender técnicas mejores que me ayudarían en el futuro. Como no, no podía faltar (en mitad de todo esto) echar un vistazo al monasterio escarlata y circundantes para comprobar de primera mano que un paso en falso y te ibas al garete en cero coma. Menudas leches repartían allí los enemigos -calavera- y menudas tanganas se formaban en la piedra de invocación, a veces repletas de alianzas esperando a que el AFK de turno aceptara el sumon, puesto que entrar a las mazmorras también tenía su aquél. Más de uno vi cómo quería completar una de las misiones que se hacían a la izquierda de la piedra de invocación yendo a la derecha y terminar muerto jajaja. Las experiencias con mi mago no terminaron ahí puesto que continué con él hasta WOTLK como dije pero evidentemente, todo lo demás, ya impresionaba menos pues ya iba algo curtido. No obstante toda mi experiencia restante no está exenta de momentos épicos, como la pre de Onixya, obtener mis primeros portales, poder comprarme mi montura esquelética, mis primeras -y emocionantes- AV, el PvP porque sí etc... Para continuar un poco, nada más, con el mago, tan solo diré dos palabras: Hillsbrad Foothills. Allí se liaban unas pardas de narices. Las leches entre jugadores iban y venían, casi nunca se podía questear y cuando no era en un poblado era en otro. Llamábamos a los de más nivel, la alianza a los más crecidos de su bando, todos recibíamos galletas en cada poro de nuestra piel y al final la mayoría dejábamos de hacer misiones para unirnos -durante horas- en una contienda brutal entre bandos. Eso sí, a veces querías huir de ellas pero no podías y te frustrabas porque tú solo querías hacer misiones. Classic, te hecho de menos por aquellos momentos que me ofreciste, por la increíble comunidad que allí habitaba, siempre dispuesta a echarte una mano, a enseñarte técnicas para manejar a tu personaje o para decirte donde se completaba cierta quest. Los grupos, las estrategias que planeábamos contra toda una horda de enemigos sin apenas habilidades de combate, por el chat de zona, por esos encantamientos que a día de hoy serías clasificado de inútil cuando antes sí tenían utilidad, por el mero hecho de cagar feliz por haber completado POR FIN la isla de Fenris o terminar las misiones de Pyrewood Village. Ahora jugamos en un mundo vacío donde la única población está en las ciudades (dos o tres contadas entre ambas facciones), en el aire o faseada en uno de los múltiples mapas que cada uno pueda tener. Ya apenas hay PvP outdoor (y eso que no me gusta), no hay compañerismo, no hay ganas de dormir sabiendo que has completado una tarea dura ni tampoco merece subirse las profesiones conforme a nuestro nivel porque de una patada te sale un item mejor. No se valora nada nuestros esfuerzos, no se incentiva al jugador en ninguno de los aspectos ni tampoco se forman amistades como las de antaño. Ahora reina el egoísmo, el aparecer lo más alto en las clasificaciones y el ser una diva del teclado si eres de los primeros en derrotar un jefe (aunque por dentro estás podrido). Classic, I miss you.Vanadiel32	26 oct

En julio de 2009 se anunció que la película sería dirigida por Sam Raimi, conocido director de la franquicia Spider-Man.67​ En octubre de 2009 se anunció que Robert Rodat, guionista de Saving Private Ryan, sería el guionista de la película.68​ Finalmente, por otros compromisos, Raimi se desligó del proyecto y le reemplazó Duncan Jones como director, cambiando el enfoque de la película para mostrar ambos puntos de vista, el de la Alianza y el de la Horda.69​ El rodaje inició en Vancouver a principios de 2014 y la película se estrenó en todo el mundo en junio de 2016, conociéndose en Latinoamérica con el nombre de Warcraft: El Origen.69​
29 oct Las razas son importantes? Buenas a todos, quería preguntaros una simple duda. Me gustaría hacerme un mago para la classic y que fuera humano. He leído que los humanos tienen espíritu como mejora racial pero los gnomos tienen intelecto como mejora racial cosa que para un mago es mejor. Mi duda es si quiero estar por encima del resto, estoy obligado a cogerme un gnomo para marcar la pequeña diferencia o la diferencia es tan poca que no es importante. Es que todos sabemos que en bfa apenas es importante pero en classic me temo que seguro que tenía mucha más importancia, pero eso de ser el super enano del grupo y que mi equipo se veo diminuto no me hace mucha gracia jaja. Saludos y que ganas de classic!Iranth6 29 oct
In December 2015, Blizzard sold an in-game battle pet named Brightpaw for $10 with all proceeds going to the Make-A-Wish Foundation.[145] This resulted in a new Blizzard record donation of over $1.7 million to Make-A-Wish.[146] In December 2016, Blizzard again sold a battle pet named Mischief for $10; it helped raise more than 2.5 million for Make-A-Wish.[147] In September 2017, Blizzard sold a battle pet named Shadow the fox for $10, with proceeds going to the Red Cross to help with disaster relief.[148]
Emplea el sistema de maná y aunque algunos de sus ataques causan gran daño instantáneo, prefieren silenciar a sus enemigos. Son especialistas en el control de multitudes y escape debido a sus múltiples hechizos de efecto de área y hechizos que sirven para evitar luchar con varios enemigos a la vez. Son un verdadero incordio para los melees en JcJ ya que pueden teletransportarse, y ralentizar al contrincante, también pueden llegar a rellenar casi por completo su mana utilizando Evocación, aunque sin duda esta clase es famosa por la Polimorfia, habilidad que convierte en oveja.Hacen gran DPS quemando a sus enemigos (rama fuego), menos DPS pero mas supervivencia y control con el hielo ( rama escarcha) o ataques devastadores pero caros en mana (Rama Arcana). Además tienen la habilidad de abrir portales hacia las ciudades principales de su facción para teleportar otros jugadores hacia ellas, y también teleportarse ellos mismos. Son la única clase del juego que puede crear sus propios alimentos usando mana.
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