Characters were felt to be implemented well, with each class appearing "viable and interesting", having unique and different mechanisms,[83] and each of the races having a distinct look and feel.[10] Character development was also liked, with the talent mechanism offering choice to players,[81] and profession options being praised.[10] Character customization options were felt to be low,[20] but the detail of character models was praised.[86]
Warcraft y World of Warcraft son series que comparten la misma mitología, el universo de Warcraft, pero existen algunas diferencias que distinguir entre los dos títulos. En primer lugar, hablando de la tradición de sus videojuegos, el primero tiene una sobresaliente trayectoria dentro del género de estrategia en tiempo real, mientras que el segundo se ha enfocado en ser un juego de rol de aventuras en línea.
Tanques: tienen la misión de atraer los enemigos recibir el daño de estos, ya que tienen la capacidad de aguantar mucho daño y sobrevivir más que otras clases. Son personajes con muchos atributos defensivos (bloquear, esquivar, parar), muchos puntos de vida y armadura para reducir al máximo el daño que reciben. El juego usa un sistema para medir el foco de ataque de los enemigos llamado amenaza. Los tanques son los que más puntos de amenaza suelen obtener durante el combate y, por ende, reciben todo el daño, sin embargo, poseen una capacidad ofensiva muy reducida (es ahí donde se necesita el daño de los DPS). El tanque por excelencia suele ser el guerrero protección, pero con las expansiones, han ido mejorando las demás clases, como al druida guardián, al paladín protección, añadiendo a los caballeros de la muerte para diversificar este rol, los monjes maestros cerveceros y los cazadores de demonios venganza añadidos en la expansión Legion
Los cazadores de demonios, discípulos de Illidan Tempestira, cargan con un oscuro legado que atemoriza a aliados y enemigos por igual. Los Illidari se sirven de magia vil y magia caótica, energías que durante eones han amenazado Azeroth y que, según ellos, son esenciales para hacer frente a la Legión Ardiente. Con los poderes de los demonios a los que han asesinado, los Illidari desarrollan rasgos demoníacos que provocan repulsión y pavor entre sus congéneres, los elfos.

Tras los eventos narrados en Wrath of the Lich King, Arthas ha muerto, y la guerra en Rasganorte parece haber terminado, ya que la Plaga está controlada por Bolvar Fordragon, convertido en el nuevo Rey Exánime, el carcelero de los malditos. Pero entonces, misteriosos terremotos comienzan a sacudir toda la faz de Azeroth, y poco después, comienzan una serie de ataques elementales contra las capitales de la Alianza y la Horda. Estos ataques son el preludio del resurgimiento del Dragón Aspecto corrupto Alamuerte, que las destruirá, extendiendo su dañino poder por los dos continentes. Cinco años después, en los que se suceden los eventos narrados en la novela World of Warcraft: The Shattering, Ventormenta y Orgrimmar están en proceso de reconstrucción, y la faz del mundo en Azeroth ha cambiado por completo tras los ataques de Alamuerte, que han reducido a cenizas algunas zonas y han provocado violentos maremotos y terremotos que han partido literalmente la tierra en trozos, inundando algunas zonas y haciendo resurgir otras. Alamuerte ha vuelto con un solo objetivo, el de destruir Azeroth, y no se detendrá hasta conseguirlo.
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