02 nov ¿Qué "modernizarías" para la Classic? ¡Hola! Con el hype que la Classic está creando, a menudo me pregunto si la gente quiere realmente una Vanilla calcada a la que tuvimos, o una "remasterización" lo suficientemente fiel a su predecesor que permita a los jugadores revivir experiencias pasadas con matices modernos. Creo que es justo pensar que, de entre los jugadores que esperan la Classic con mucha emoción, no a todos les pueda gustar la idea de volver al pasado de forma tan radical. A lo mejor me equivoco. He intentado hacer un poco de brainstorming sobre las diferentes características del juego. He puesto varias y muy genéricas (me dejo muchas), para que os inspiréis más rápido. No significa que quiera cambiar todo lo enumerado, ni por asomo. Personalmente, me gustaría ver texturas e interfaz algo actualizadas, y a lo mejor la transfiguración, aunque creo que arruinaría un poco la experiencia. Y no me convence demasiado lo de mantener los parches con sus desequilibrios ya bien conocidos, crearía una diferencia abismal de popularidad de clase desde el día 1. Y vosotros... ¿cambiaríais algo o lo dejaríais todo igual? General: -Texturas -Animaciones -Interfaz -Sonido -Ciclo día/noche -Logros Personaje: -Sistema de talentos -Ganancia de experiencia -Habilidades -Puntos de habilidad de arma -Estadísticas -Bonus de Tiers Jugabilidad: -Consumo de recursos (maná, energía, furia) -Munición armas a distancia -Nivel mínimo para montura -"Buffeo" en masa -Instrucción/progresión de clase -Instrucción/progresión de profesiones -Cambios de especialización de clase Herramientas: -Buscadores de grupo -Comunidades Cosméticos: -Transfiguración y apariencias -Objetos cosméticos -Monturas Y por último: -Actualizaciones y parchesDots80 02 nov
World of Warcraft ganó varios premios tras su lanzamiento, incluyendo Selecciones de Editores (Editor's Choice awards).15​42​ Además, ganó varios premios anuales de medios, siendo descrito como el mejor videojuego de rol y MMORPG.44​ Los gráficos y el sonido también recibieron mención en los premios anuales, sobre todo el estilo de dibujos animados45​ y el sonido en general.46​ El juego recibió el premio al mejor producto de entretenimiento para Mac OS X en los premios Apple Design en 2005.47​ finalmente, World of Warcraft fue reconocido en los premios Spike TV de 2005 como el mejor juego de PC, mejor juego multijugador, mejor RPG y juego más adictivo.48​ En 2008, World of Warcraft fue honrado (junto con Neverwinter Nights y EverQuest) en la quincuagésimo novena edición de los premios Emmy de la tecnología e ingeniería por su avance en juegos MMORPG.49​ Game Informer situó a World of Warcraft como el undécimo en su lista de los mejores dos cientos juegos de todos los tiempos.50​ La expansión Wrath of the Lich King recibió el premio al Mejor Videojuego en la categoría de empresas otorgado por el certamen imagina en su edición del año 2009.51​
26 oct Classic, I miss you Viendo que las experiencias gustan a los lectores y la cantidad de críticas que hay respecto a volver al pasado y avisos por parte de otros usuarios de que no sabemos donde nos metemos, voy a redactar un texto que seguro emocionará a alguno de vosotros. Se trata de mis vivencias en Classic original, lo que me aportó a mi vida como jugador y lo que el juego anteriormente transmitía y ahora no. Antes de nada debo decir que probé la beta, no mucho tiempo, pero a los pocos meses de lanzarse el videojuego entré en Azeroth como un héroe más; primero alianza y después horda. Para mí, que venía de FFXI (mi mmorpg favorito, llevo hasta tatuado en el brazo mi personaje), se abrió un mundo de posibilidades en lo jugable que hasta ahora no había experimentado. Cierto es que Blizzard no ofrecía una experiencia diferente a lo que otorgaban otros mmorpg pero fue su sencillez de manejo, su mundo, el lore y la comunidad lo que hizo que me enamorara de él. Comienzo. Corrían las navidades de 2005 y vi en el quiosco una Micromanía que llevaba de regalo un CD con una prueba gratuita de catorce días a World of Warcraft. Hasta ese momento nunca me había planteado la opción de jugarlo puesto que estaba a saco con FFXI (y otros más que no recuerdo, todos mmorpg) y no tenía mucho tiempo para todo. No obstante eso no significaba que no tuviera noticias del videojuego pues estaba al día de lo que allí sucedía, de las impresiones de los jugadores, del famoso "a llorar a WoW-Esp" y un montón de cosas más. Decidí comprar la revista pues valía apenas cuatro euros si mal no recuerdo y como mucho perdía eso. Tras instalar el juego de Blizzard me hice un elfo de la noche rogue (si mal no recuerdo) y la primera toma de contacto con Teldrassil fue impresionante. FFXI tenía entornos realmente grandes, quizás más que cualquier zona del WoW de antaño (o similares) pero ver esa explanada llena de árboles enormes, poder subirlos y navegar por cualquier dirección de ese escenario era alucinante. La atmósfera, mágica y atractiva, se envolvía con una sonata melódica y casi susurrante que te hacía sentir en un lugar de ensueño. Los comienzos fueron duros, apenas sabía manejar el personaje o conocer mi próximo objetivo pero ahí estaba la comunidad para enseñarme o contarme trucos. Tras esa primera toma de contacto mi próximo destino fue Dolanaar -como todos sabéis- y por el camino alucinaba viendo el entorno, realizando capturas de pantalla a cada paso y haciendo mis propios selfies a mano. Aquello era impresionante, todo un mundo vivo, enorme y mágico a mi disposición, con sus enemigos bien balanceados y oponiendo resistencia a mis golpes. Aquello iba a ser una aventura de ensueño. En Dolanaar aluciné pepinillos cuando vi a los guardianes árboles (me permitís si no se llaman así, ahora no lo recuerdo) patrullar cerca de mí. Sus pisadas hacían temblar mi pantalla a la par que mis altavoces y eran simplemente enormes, imponían un montón. El poblado estaba lleno de jugadores nóveles (servidor Spinebreaker) y daba gusto pulular por allí. Hacía grupos con un montón de gente y aprendí bastante. Recuerdo algunas misiones algo puñeteras (como la cueva de los furgol) que me costó la vida de completar pues la gente moría mucho antes de conseguir el objetivo. Por lo que sea mis peripecias con la alianza tomaron un nuevo rumbo, un Brujo Humano, otro personaje que me hizo enamorarme más del videojuego por lo que viví con él. Recuerdo que los comienzos no me motivaron demasiado, la zona inicial no distaba mucho de cualquier otro entorno real, con sus campos, huertos, arbolada y caminos. La quest del diablillo tuve que leer y releer para entenderla, no se por qué, y recuerdo que al final tuve que montar grupo porque había que matar un élite o un enemigo de mayor nivel al mío, no recuerdo ahora. Por aquellos entonces los jugadores de nivel alto se acercaban a las zonas iniciales para reclutar o pedir firmas (no como ahora con el dichoso y molesto addon) y uno de ellos, sin venir a cuento, quiso hacerme de guía (sin pedir nada a cambio). Le comenté que esta zona no me llamaba mucho la atención y todo lo que viví en Teldrassil. Él me dijo que me esperara a ver la ciudad de los humanos, que eso era grandioso. Por el camino me explicó varias cosas que ahora mismo no recuerdo con detalle pero sí recuerdo el momento exacto en el que me dijo: eso de ahí es Stormwind. Cuando vi aquella inmensa puerta, el puente enorme, las estatuas que adornaban la entrada y una muralla que parecía acordonar toda una enorme ciudad.... flipé mucho. Aquello era brutal, impresionante, magnífico. Es uno de esos recuerdos que me llevaré a la tumba. Tardé varios días en recorrer la ciudad, en aprender donde estaba cada sitio, sobre todo el maestro de clase (que no veas para encontrarlo jajaja), ¡aluciné viendo el poste para grifos!. Recuerdo que con el paso del tiempo descubría más y más cosas de la ciudad, puertas que no había visto, subterráneos o cosas así. De hecho yo creo que a día de hoy seguro que hay algún rincón que no haya descubierto, fijo jajaja. Más tarde me fui hacia Westfall, un mapa que siempre recordaré por lo !@#$do que era. Creo que es el mapa donde más veces he muerto en toda mi vida de jugador de mmorpg. El de antes, claro, no el de ahora. Era muy fácil de linkar, los enemigos ya suponían un poco más de reto para el jugador y además el mapa tenía una mazmorra que acceder a ella era ya de por sí complicado. Recuerdo cómo tardé en pillar mi primer punto de vuelo (conectado) y hablar con un montón de gente en Sentinel Hill. También me acuerdo de la primera vez que fui a Deadmines, toda una odisea pasar con tanto bandido, algunos hasta nos perdimos de camino a la entrada de la mazmorra porque el que iba primero se conocía todo al milímetro e iba con más nivel. Más de uno pereció en el camino por los puñeteros bandidos jajaja. Una vez dentro varios del grupo -yo incluido- flipamos tras ver a un compañero con un fulgor rojo en la espada. Era un encantamiento que hacía que el arma causara más daño. Resulta que el chico tenía componentes para poner el encantamiento a todos y, como no, todos quisimos "brillar con luz propia". En aquella época daba igual si el mago, brujo o priest llevara un hechizo así, de melee. Al fin y al cabo el pool de maná era limitado y la mayoría de veces acababas matando a los enemigos a bastonazos y eso ayudaba. Salímos todos muy contentos de allí aunque no recuerdo si terminamos la mazmorra porque por aquellos entonces mínimo una hora te tirabas completándola. Ese mismo encantamiento lo sigo conservando en ese personaje, que dejé aparcado en Redridge Mountains. No quise subirlo nunca y todavía conservo todo lo que poseía en su día (salvo lo que ya no existe), incluido el bastón con fulgor rojo. Durante todo mi camino hasta el nivel 20 poco disfruté muchísimo de la compañía de los demás jugadores. Todos nos ayudábamos, todos compartíamos, mi teclado echaba humo de tanto hablar tanto en grupo, por /say o general. Solucionábamos dudas tanto de los demás como a quien nos preguntara y los grupos se formaban casi cada minuto de juego. Por cosas del destino (quizás por lo "bonito" que eran los paisajes de la zona humana) aparqué a mi brujo y continué con un mago undead (que fue mi main hasta mediados de WOTLK). Elegí mago porque me molaba zurrar a distancia y undead porque la zona de inicio era lúgrube, me llamaba mucho la atención. Realmente no disfruté tanto de aquél mapa aunque sí guardo muy buenos recuerdos como esos ojos que se iluminaban tras los setos, la cueva de las arañas (no veas los que morían en la entrada jajaja, ahora no son ni hostiles), el escenario decrépito en general y los enemigos escarlata. Recuerdo pasar muuuuchas horas en Brill contando batallitas, hablando de lo lejos que quedaba tener la montura o tirarme horas (sí, horas) buceando por Brightwater Lake en Tirisfal Glades solo porque los undead tenían la racial de poder estar en el agua más tiempo (no se qué quería conseguir con ello xD). El mago me costó dominarlo algo más, no se por qué. Tenía multitud de hechizos como el dampen magic, aquél que revelaba los bufos que tenían activos los enemigos (y que quitaron con cierto parche) o la mage armor, que no se por qué no llegué a entenderla del todo bien hasta pasado un tiempo. Recuerdo que todos me decían "cuando seas nivel ¿12? y tengas Blink verás qué pasada y qué útil es, es otro mundo"... ¡pues no me salvó el cuello veces ni nada esa habilidad! En Silverpine Forest la cosa se complicaba conforme avanzabas. Los magos tocaban mucho las narices, el Son of Arugal -por no llamarlo de otra manera- aparecía cuando menos te lo esperabas y te hacía tras tras por detrás en cero coma. El mapa estaba siempre repleto de grupos para Isle of Fenris o Pyrewood Village y las estrategias para internarse en ambos escenarios se sucedían a cada minuto, la mayoría sin éxito por el poco dps y rápido respawn. Tampoco ayudaba que en cada esquina nos asaltara un enemigo élite o no y nos hiciera dar al traste con todos los planes. Horas de diversión, de risas, de tirar el teclado por la ventana y de aprender técnicas mejores que me ayudarían en el futuro. Como no, no podía faltar (en mitad de todo esto) echar un vistazo al monasterio escarlata y circundantes para comprobar de primera mano que un paso en falso y te ibas al garete en cero coma. Menudas leches repartían allí los enemigos -calavera- y menudas tanganas se formaban en la piedra de invocación, a veces repletas de alianzas esperando a que el AFK de turno aceptara el sumon, puesto que entrar a las mazmorras también tenía su aquél. Más de uno vi cómo quería completar una de las misiones que se hacían a la izquierda de la piedra de invocación yendo a la derecha y terminar muerto jajaja. Las experiencias con mi mago no terminaron ahí puesto que continué con él hasta WOTLK como dije pero evidentemente, todo lo demás, ya impresionaba menos pues ya iba algo curtido. No obstante toda mi experiencia restante no está exenta de momentos épicos, como la pre de Onixya, obtener mis primeros portales, poder comprarme mi montura esquelética, mis primeras -y emocionantes- AV, el PvP porque sí etc... Para continuar un poco, nada más, con el mago, tan solo diré dos palabras: Hillsbrad Foothills. Allí se liaban unas pardas de narices. Las leches entre jugadores iban y venían, casi nunca se podía questear y cuando no era en un poblado era en otro. Llamábamos a los de más nivel, la alianza a los más crecidos de su bando, todos recibíamos galletas en cada poro de nuestra piel y al final la mayoría dejábamos de hacer misiones para unirnos -durante horas- en una contienda brutal entre bandos. Eso sí, a veces querías huir de ellas pero no podías y te frustrabas porque tú solo querías hacer misiones. Classic, te hecho de menos por aquellos momentos que me ofreciste, por la increíble comunidad que allí habitaba, siempre dispuesta a echarte una mano, a enseñarte técnicas para manejar a tu personaje o para decirte donde se completaba cierta quest. Los grupos, las estrategias que planeábamos contra toda una horda de enemigos sin apenas habilidades de combate, por el chat de zona, por esos encantamientos que a día de hoy serías clasificado de inútil cuando antes sí tenían utilidad, por el mero hecho de cagar feliz por haber completado POR FIN la isla de Fenris o terminar las misiones de Pyrewood Village. Ahora jugamos en un mundo vacío donde la única población está en las ciudades (dos o tres contadas entre ambas facciones), en el aire o faseada en uno de los múltiples mapas que cada uno pueda tener. Ya apenas hay PvP outdoor (y eso que no me gusta), no hay compañerismo, no hay ganas de dormir sabiendo que has completado una tarea dura ni tampoco merece subirse las profesiones conforme a nuestro nivel porque de una patada te sale un item mejor. No se valora nada nuestros esfuerzos, no se incentiva al jugador en ninguno de los aspectos ni tampoco se forman amistades como las de antaño. Ahora reina el egoísmo, el aparecer lo más alto en las clasificaciones y el ser una diva del teclado si eres de los primeros en derrotar un jefe (aunque por dentro estás podrido). Classic, I miss you.Vanadiel32 26 oct

Es una clase híbrida del juego, se puede definir como un protector que lucha y sana con el poder de la Luz, pero más enfocado al combate. Posee facultades para la lucha cuerpo a cuerpo y algunas para el apoyo a otros jugadores y de sanación, además de poseer un sistema de sellos que proporciona ventajas en la lucha a él mismo. A pesar de que son expertos en la supervivencia, sus ramas de talentos los hacen muy versátiles, al extremo de poder desempeñarse como Tanque (Protección), Healers (Sagrado) o DPS (Reprensión), y una amplia cantidad de armas. Emplean el sistema de maná, combinado con el poder sagrado, que es un tipo de energía que se carga al realizar ciertos ataques, y que sirve para activar otros ataques más poderosos. El poder sagrado tiene tres cargas. Sólo tiene un efecto devastador cuando están las tres cargas completas y usarlo consume las tres cargas, si se tiene dos cargas el daño es superior al normal y una carga es daño regular. Si no se usa, las cargas se van desactivando una por una. Usan armaduras de placas a partir del nivel 40 pero a partir del lvl 50 son maestros en placas. En la Horda los elfos de sangre y taurens pueden beneficiarse de esta clase, mientras que en la Alianza humanos, enanos y draenei pueden ser caballeros de la luz.


When new content is added to the game, official system requirements may change. In version 1.12.0 the requirements for Windows were increased from requiring 256 MB to 512 MB of RAM. Official Windows 98 technical support was dropped, but the game continued to run there until version 2.2.3.[63] Before Mists of Pandaria, World of Warcraft will officially drop support for Windows 2000.[64]

A number of facilities are available for characters while in towns and cities. In each major city, characters can access a bank to deposit items, such as treasure or crafted items. Each character has access to personal bank storage with the option to purchase additional storage space using in-game gold.[29] Additionally, guild banks are available for use by members of a guild with restrictions being set by the guild leader.[30] Auction houses are available for players to buy and sell items to others in a similar way to online auction sites such as eBay.[31] Players can use mailboxes, which can be found in almost every town. Mailboxes are used to collect items won at auction, and to send messages, items, and in-game money to other characters.[15]
↑ El nombre de estas dos facciones tiene su origen en Warcraft II: Mareas de oscuridad. La Alianza es la facción de los humanos, fue creada en el preludio después del éxodo de Anduin Lothar y los demás supervivientes humanos del reino de Ventormenta, cuando las hordas orcas eran imparables y estaban fortalecidas por otras criaturas como troles, ogros, goblins y dragones.
Su utilidad radica en su capacidad de ser Heal o DPS, dependiendo de la rama de talentos que tome el jugador, aunque preferentemente está diseñado para la sanación. Usan la armadura de tela, por lo que no son buenos en el combate cuerpo a cuerpo. Emplean el conocido sistema de maná para usar sus facultades, este disminuye a medida que las utilizan, pero se regenera periódicamente y a diferencia de la Ira, solo está limitada por el equipamiento del personaje. Posee dos ramas de talentos dedicadas a la curación, una de ellas es más rápida pensada para curar individualmente y en el uso de escudos, además de tener que hacer daño para aumentar la sanación (Disciplina), y la otra para curar a grandes cantidades de manera colectiva, aunque tarde más en cargar las habilidades (Sagrado), o bien pueden desempeñar el rol de DPS usando la rama de talentos especializada en el uso magia oscura de daño periódico (Sombra).
Es también una conocida clase Híbrida del juego, pero más enfocada a la magia, es una clase que utiliza el poder de la naturaleza. Emplea el maná, a partir del nivel 40 puede usar armaduras de cota de malla y tiene la particularidad de crear tótems y escudos para ayudarlo en la batalla tanto para dañar a sus enemigos como para ayudar a sus amigos. Según su rama de talentos pueden ser buenos DPS a distancia (Elemental) o en cuerpo a cuerpo (Mejora). También puede desempañarse como sanador (Restauración), con la particular de que puede sanar a varios amigos a la vez con cadenas de sanaciones. Es un personaje bastante completo. A partir del nivel 65 puede invocar elementales, ya que son personajes que usan los elementos de la naturaleza (Tierra y Fuego) como poder.
The game's audio was well received, particularly the background music. By assigning music to different areas of the game world, reviewers felt that the fantasy style added to the player's immersion,[81] and that the replay value was increased.[20] The sounds and voices used by characters and NPCs, as well as the overall sound effects, were felt to add a "personality" to the game.[81]
The company offers parental controls[40] that allow various limits to be set on playing time. It is possible to set a daily limit, a weekly limit, or to specify an allowed playing schedule. In order to control these settings, it is necessary to log in with different credentials than are used just to enter the game. It is also possible to receive statistics on the time spent playing. Apart from controlling children, adults sometimes use parental controls on themselves.[41] The company supports this kind of protection as otherwise the potential players or their supervisors may choose to uninstall or block the game permanently.
Draenor, el mundo de los orcos, está siendo destruido por una misteriosa fuerza llamada Vil. Un brujo orco llamado Gul'dan ha unido los clanes orcos en una Horda, creando un portal para pasar al mundo de Azeroth. Los orcos están utilizando la magia vil para absorber la vida de los draenei con el fin de alimentar el portal. Una vez abierto, Gul'dan lidera una pequeña avanzada para capturar prisioneros en Azeroth y sacrificarlos para poder traer al resto de la Horda a través del portal. A pesar de sus dudas, Durotan, jefe del clan Lobo Gélido, su esposa embarazada Draka y su mejor amigo Orgrimm Doomhammer se unen a esta avanzada. Mientras cruzan el portal, Draka entra en labor de parto. Cuando llegan a Azeroth, Gul'dan ayuda a Draka a dar a luz, pero el bebé aún es prematuro, por lo que Gul'dan drena la vida de un ciervo cercano y se la da al niño usando magia vil, al cual más tarde Durotan nombra Go'el.
Players who purchase Warlords of Draenor Collector's or Digital Deluxe Edition receive an Orc themed card back in Hearthstone.[168] Heroes of the Storm players who reach level 20 receive the Grave Golem battle pet in World of Warcraft and after reaching level 100 in World of Warcraft receive an Ironside Dire Wolf mount in Heroes of the Storm.[169] Starting on March 11, 2016, players who level a character to 20 in WoW, which can be completed with the free starter edition, earn the alternate Paladin hero Lady Liadrin in Hearthstone.[170]
15 nov Agotamiento mental severo, WoW Classic. Esto va para todas esas personas que no tienen pensado jugar a World Of Warcraft: Classic. Parad ya, señor@s, aburrís lo que no está escrito, los que SI vamos a jugar al Wow:Classic, nos importa tres cuartas partes de un pepino pocho lo que tengáis que decir, a que aspiráis quejándoos?, que se os pasa por la mente para venir aquí a soltar !@#$%^ sobre este proyecto?. Espero que entre todos juntéis medio cerebro para explicarme por aquí que queréis conseguir con todo esto, si esperáis que alguien de la cumbre de Blizzard os lea y diga oh, vamos a cancelar el proyecto por un par de gatos mojados. Es que es para mear y no echar gota, el hate que se lee por aquí hacia este nuevo proyecto que ya saldrá en verano por suerte, porque ya hay fecha para que los cansinos de turno se metan en la cueva. Si no vais a jugar dejad este apartado del foro en paz, gracias cracks. Un saludito.Venath28 15 nov
Hacia finales de 2007, fueron lanzados una serie de anuncios para la televisión en los que salían celebridades como Mr. T, William Shatner, y Verne Troyer hablando sobre las distintas clases de los personajes en el juego.56​ Se lanzó en español uno con Guillermo Toledo, y en francés uno con Jean-Claude Van Damme.57​ Se lanzaron dos más en 2008, uno con Ozzy Osbourne y otro con Steve Van Zandt.58​
To mark the release of Hearthstone, Blizzard released the Hearthsteed mount for World of Warcraft players. The mount is obtained through winning three games in Arena or Play mode.[167] Widely advertised on various World of Warcraft websites, this promotion encourages World of Warcraft players to try Hearthstone and marked the first significant crossover implemented between Blizzard games.
26 oct Classic, I miss you Viendo que las experiencias gustan a los lectores y la cantidad de críticas que hay respecto a volver al pasado y avisos por parte de otros usuarios de que no sabemos donde nos metemos, voy a redactar un texto que seguro emocionará a alguno de vosotros. Se trata de mis vivencias en Classic original, lo que me aportó a mi vida como jugador y lo que el juego anteriormente transmitía y ahora no. Antes de nada debo decir que probé la beta, no mucho tiempo, pero a los pocos meses de lanzarse el videojuego entré en Azeroth como un héroe más; primero alianza y después horda. Para mí, que venía de FFXI (mi mmorpg favorito, llevo hasta tatuado en el brazo mi personaje), se abrió un mundo de posibilidades en lo jugable que hasta ahora no había experimentado. Cierto es que Blizzard no ofrecía una experiencia diferente a lo que otorgaban otros mmorpg pero fue su sencillez de manejo, su mundo, el lore y la comunidad lo que hizo que me enamorara de él. Comienzo. Corrían las navidades de 2005 y vi en el quiosco una Micromanía que llevaba de regalo un CD con una prueba gratuita de catorce días a World of Warcraft. Hasta ese momento nunca me había planteado la opción de jugarlo puesto que estaba a saco con FFXI (y otros más que no recuerdo, todos mmorpg) y no tenía mucho tiempo para todo. No obstante eso no significaba que no tuviera noticias del videojuego pues estaba al día de lo que allí sucedía, de las impresiones de los jugadores, del famoso "a llorar a WoW-Esp" y un montón de cosas más. Decidí comprar la revista pues valía apenas cuatro euros si mal no recuerdo y como mucho perdía eso. Tras instalar el juego de Blizzard me hice un elfo de la noche rogue (si mal no recuerdo) y la primera toma de contacto con Teldrassil fue impresionante. FFXI tenía entornos realmente grandes, quizás más que cualquier zona del WoW de antaño (o similares) pero ver esa explanada llena de árboles enormes, poder subirlos y navegar por cualquier dirección de ese escenario era alucinante. La atmósfera, mágica y atractiva, se envolvía con una sonata melódica y casi susurrante que te hacía sentir en un lugar de ensueño. Los comienzos fueron duros, apenas sabía manejar el personaje o conocer mi próximo objetivo pero ahí estaba la comunidad para enseñarme o contarme trucos. Tras esa primera toma de contacto mi próximo destino fue Dolanaar -como todos sabéis- y por el camino alucinaba viendo el entorno, realizando capturas de pantalla a cada paso y haciendo mis propios selfies a mano. Aquello era impresionante, todo un mundo vivo, enorme y mágico a mi disposición, con sus enemigos bien balanceados y oponiendo resistencia a mis golpes. Aquello iba a ser una aventura de ensueño. En Dolanaar aluciné pepinillos cuando vi a los guardianes árboles (me permitís si no se llaman así, ahora no lo recuerdo) patrullar cerca de mí. Sus pisadas hacían temblar mi pantalla a la par que mis altavoces y eran simplemente enormes, imponían un montón. El poblado estaba lleno de jugadores nóveles (servidor Spinebreaker) y daba gusto pulular por allí. Hacía grupos con un montón de gente y aprendí bastante. Recuerdo algunas misiones algo puñeteras (como la cueva de los furgol) que me costó la vida de completar pues la gente moría mucho antes de conseguir el objetivo. Por lo que sea mis peripecias con la alianza tomaron un nuevo rumbo, un Brujo Humano, otro personaje que me hizo enamorarme más del videojuego por lo que viví con él. Recuerdo que los comienzos no me motivaron demasiado, la zona inicial no distaba mucho de cualquier otro entorno real, con sus campos, huertos, arbolada y caminos. La quest del diablillo tuve que leer y releer para entenderla, no se por qué, y recuerdo que al final tuve que montar grupo porque había que matar un élite o un enemigo de mayor nivel al mío, no recuerdo ahora. Por aquellos entonces los jugadores de nivel alto se acercaban a las zonas iniciales para reclutar o pedir firmas (no como ahora con el dichoso y molesto addon) y uno de ellos, sin venir a cuento, quiso hacerme de guía (sin pedir nada a cambio). Le comenté que esta zona no me llamaba mucho la atención y todo lo que viví en Teldrassil. Él me dijo que me esperara a ver la ciudad de los humanos, que eso era grandioso. Por el camino me explicó varias cosas que ahora mismo no recuerdo con detalle pero sí recuerdo el momento exacto en el que me dijo: eso de ahí es Stormwind. Cuando vi aquella inmensa puerta, el puente enorme, las estatuas que adornaban la entrada y una muralla que parecía acordonar toda una enorme ciudad.... flipé mucho. Aquello era brutal, impresionante, magnífico. Es uno de esos recuerdos que me llevaré a la tumba. Tardé varios días en recorrer la ciudad, en aprender donde estaba cada sitio, sobre todo el maestro de clase (que no veas para encontrarlo jajaja), ¡aluciné viendo el poste para grifos!. Recuerdo que con el paso del tiempo descubría más y más cosas de la ciudad, puertas que no había visto, subterráneos o cosas así. De hecho yo creo que a día de hoy seguro que hay algún rincón que no haya descubierto, fijo jajaja. Más tarde me fui hacia Westfall, un mapa que siempre recordaré por lo !@#$do que era. Creo que es el mapa donde más veces he muerto en toda mi vida de jugador de mmorpg. El de antes, claro, no el de ahora. Era muy fácil de linkar, los enemigos ya suponían un poco más de reto para el jugador y además el mapa tenía una mazmorra que acceder a ella era ya de por sí complicado. Recuerdo cómo tardé en pillar mi primer punto de vuelo (conectado) y hablar con un montón de gente en Sentinel Hill. También me acuerdo de la primera vez que fui a Deadmines, toda una odisea pasar con tanto bandido, algunos hasta nos perdimos de camino a la entrada de la mazmorra porque el que iba primero se conocía todo al milímetro e iba con más nivel. Más de uno pereció en el camino por los puñeteros bandidos jajaja. Una vez dentro varios del grupo -yo incluido- flipamos tras ver a un compañero con un fulgor rojo en la espada. Era un encantamiento que hacía que el arma causara más daño. Resulta que el chico tenía componentes para poner el encantamiento a todos y, como no, todos quisimos "brillar con luz propia". En aquella época daba igual si el mago, brujo o priest llevara un hechizo así, de melee. Al fin y al cabo el pool de maná era limitado y la mayoría de veces acababas matando a los enemigos a bastonazos y eso ayudaba. Salímos todos muy contentos de allí aunque no recuerdo si terminamos la mazmorra porque por aquellos entonces mínimo una hora te tirabas completándola. Ese mismo encantamiento lo sigo conservando en ese personaje, que dejé aparcado en Redridge Mountains. No quise subirlo nunca y todavía conservo todo lo que poseía en su día (salvo lo que ya no existe), incluido el bastón con fulgor rojo. Durante todo mi camino hasta el nivel 20 poco disfruté muchísimo de la compañía de los demás jugadores. Todos nos ayudábamos, todos compartíamos, mi teclado echaba humo de tanto hablar tanto en grupo, por /say o general. Solucionábamos dudas tanto de los demás como a quien nos preguntara y los grupos se formaban casi cada minuto de juego. Por cosas del destino (quizás por lo "bonito" que eran los paisajes de la zona humana) aparqué a mi brujo y continué con un mago undead (que fue mi main hasta mediados de WOTLK). Elegí mago porque me molaba zurrar a distancia y undead porque la zona de inicio era lúgrube, me llamaba mucho la atención. Realmente no disfruté tanto de aquél mapa aunque sí guardo muy buenos recuerdos como esos ojos que se iluminaban tras los setos, la cueva de las arañas (no veas los que morían en la entrada jajaja, ahora no son ni hostiles), el escenario decrépito en general y los enemigos escarlata. Recuerdo pasar muuuuchas horas en Brill contando batallitas, hablando de lo lejos que quedaba tener la montura o tirarme horas (sí, horas) buceando por Brightwater Lake en Tirisfal Glades solo porque los undead tenían la racial de poder estar en el agua más tiempo (no se qué quería conseguir con ello xD). El mago me costó dominarlo algo más, no se por qué. Tenía multitud de hechizos como el dampen magic, aquél que revelaba los bufos que tenían activos los enemigos (y que quitaron con cierto parche) o la mage armor, que no se por qué no llegué a entenderla del todo bien hasta pasado un tiempo. Recuerdo que todos me decían "cuando seas nivel ¿12? y tengas Blink verás qué pasada y qué útil es, es otro mundo"... ¡pues no me salvó el cuello veces ni nada esa habilidad! En Silverpine Forest la cosa se complicaba conforme avanzabas. Los magos tocaban mucho las narices, el Son of Arugal -por no llamarlo de otra manera- aparecía cuando menos te lo esperabas y te hacía tras tras por detrás en cero coma. El mapa estaba siempre repleto de grupos para Isle of Fenris o Pyrewood Village y las estrategias para internarse en ambos escenarios se sucedían a cada minuto, la mayoría sin éxito por el poco dps y rápido respawn. Tampoco ayudaba que en cada esquina nos asaltara un enemigo élite o no y nos hiciera dar al traste con todos los planes. Horas de diversión, de risas, de tirar el teclado por la ventana y de aprender técnicas mejores que me ayudarían en el futuro. Como no, no podía faltar (en mitad de todo esto) echar un vistazo al monasterio escarlata y circundantes para comprobar de primera mano que un paso en falso y te ibas al garete en cero coma. Menudas leches repartían allí los enemigos -calavera- y menudas tanganas se formaban en la piedra de invocación, a veces repletas de alianzas esperando a que el AFK de turno aceptara el sumon, puesto que entrar a las mazmorras también tenía su aquél. Más de uno vi cómo quería completar una de las misiones que se hacían a la izquierda de la piedra de invocación yendo a la derecha y terminar muerto jajaja. Las experiencias con mi mago no terminaron ahí puesto que continué con él hasta WOTLK como dije pero evidentemente, todo lo demás, ya impresionaba menos pues ya iba algo curtido. No obstante toda mi experiencia restante no está exenta de momentos épicos, como la pre de Onixya, obtener mis primeros portales, poder comprarme mi montura esquelética, mis primeras -y emocionantes- AV, el PvP porque sí etc... Para continuar un poco, nada más, con el mago, tan solo diré dos palabras: Hillsbrad Foothills. Allí se liaban unas pardas de narices. Las leches entre jugadores iban y venían, casi nunca se podía questear y cuando no era en un poblado era en otro. Llamábamos a los de más nivel, la alianza a los más crecidos de su bando, todos recibíamos galletas en cada poro de nuestra piel y al final la mayoría dejábamos de hacer misiones para unirnos -durante horas- en una contienda brutal entre bandos. Eso sí, a veces querías huir de ellas pero no podías y te frustrabas porque tú solo querías hacer misiones. Classic, te hecho de menos por aquellos momentos que me ofreciste, por la increíble comunidad que allí habitaba, siempre dispuesta a echarte una mano, a enseñarte técnicas para manejar a tu personaje o para decirte donde se completaba cierta quest. Los grupos, las estrategias que planeábamos contra toda una horda de enemigos sin apenas habilidades de combate, por el chat de zona, por esos encantamientos que a día de hoy serías clasificado de inútil cuando antes sí tenían utilidad, por el mero hecho de cagar feliz por haber completado POR FIN la isla de Fenris o terminar las misiones de Pyrewood Village. Ahora jugamos en un mundo vacío donde la única población está en las ciudades (dos o tres contadas entre ambas facciones), en el aire o faseada en uno de los múltiples mapas que cada uno pueda tener. Ya apenas hay PvP outdoor (y eso que no me gusta), no hay compañerismo, no hay ganas de dormir sabiendo que has completado una tarea dura ni tampoco merece subirse las profesiones conforme a nuestro nivel porque de una patada te sale un item mejor. No se valora nada nuestros esfuerzos, no se incentiva al jugador en ninguno de los aspectos ni tampoco se forman amistades como las de antaño. Ahora reina el egoísmo, el aparecer lo más alto en las clasificaciones y el ser una diva del teclado si eres de los primeros en derrotar un jefe (aunque por dentro estás podrido). Classic, I miss you.Vanadiel32	26 oct

30 oct Chamanes Tanke. Bueno pues vengo a preguntar si esto en el Classic era algo viable o una leyenda Urbana pues mi intención en el Classic sería un perfil bajo, sobre todo volver a revivir lo que era hacer mazmorras a la antigua usanza (me muero por hacer un Stralhome) así que mi intención es hacerme un tanke en la Horda pues llevo toda mi vida wowera en la Ali pero como veis mi main es un Guerrero y me gustaría variar (En la Horda no hay Paladines en Vainilla)Grenyar11 30 oct
In patch 2.1, Blizzard responded to this by adding additional anti-spam mechanics including whisper throttling and the report spam function. Additionally, trial accounts are prevented from speaking in the public chat channels (although they may speak to players within range or whisper to other players that have first whispered to them), participating in in-game trades, and using the Auction House and the mail feature, among other limitations.

Blizzard garnered criticism for its decision in January 2006 to ban guilds from advertising sexual orientation preferences. The incident occurred after several players were cited for "harassment" after advocating a group that was a gay-straight alliance.[133][134] Blizzard later reversed the decision to issue warnings to players promoting LGBT-friendly guilds.
World of Warcraft contains a variety of mechanisms for player versus player (PvP) play. Players on player versus environment (PvE) servers can opt to "flag" themselves, making themselves attackable to players of the opposite faction.[25] Depending on the mode of the realm, PvP combat between members of opposing factions is possible at almost any time or location in the game world—the only exception being the starting zones, where the PvP "flag" must be enabled by the player wishing to fight against players of the opposite faction. PvE (called normal or RP) servers, by contrast, allow a player to choose whether or not to engage in combat against other players. On both server types, there are special areas of the world where free-for-all combat is permitted. Battlegrounds, for example, are similar to dungeons: only a set number of characters can enter a single battleground, but additional copies of the battleground can be made to accommodate additional players.[26] Each battleground has a set objective, such as capturing a flag or defeating an opposing general, that must be completed to win the battleground. Competing in battlegrounds rewards the character with tokens and honor points that can be used to buy armor, weapons, and other general items that can aid a player in many areas of the game. Winning a battleground awards more honor and tokens than losing. In addition, players also earn honor when they or nearby teammates kill players in a battleground.[25]
Warcraft (titulada Warcraft: el origen en España y Warcraft: el primer encuentro de dos mundos en algunas partes de Hispanoamérica) es una película épica estadounidense de fantasía de 2016, dirigida y coescrita por Duncan Jones y basada en el universo del popular videojuego Warcraft.2​ La película está protagonizada por Travis Fimmel, Paula Patton, Ben Foster, Dominic Cooper, Toby Kebbell, Ben Schnetzer, Robert Kazinsky y Daniel Wu. La compañía de videojuegos Blizzard Entertainment anunció la película por primera vez en 2006 como un proyecto colaborativo con Legendary Pictures.3​ El rodaje comenzó el 13 de enero de 2014 y terminó el 23 de mayo del mismo año. La película fue lanzada por Universal Pictures y se estrenó el 3 de junio de 2016.4​
Son asesinos, se especializan en utilizar una gran variedad de armas con las dos manos, aunque el arma icónica de esta clase es la daga. Es una clase clave tanto para el PVE como el PVP por su capacidad de inutilizar a sus contrincantes , cualquiera de sus tres ramas de talentos (Asesinato, sutileza y combate) es compatible para las dos cosas depende de los gustos del jugador. Su rol se basa en énfasis en el sigilo, los venenos y el control. Usa energía como recurso.
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