En Warcraft III la cantidad de razas y héroes creció más y las relaciones entre estos personajes se entretejieron de modo más complejo. A su vez, se establecieron algunas ideas sobre la cosmogonía y muchos elementos sobre la historia antigua para justificar una lucha ancestral de proporciones mayores entre los seres creados por las deidades metálicas llamadas titanes y los demonios liderados por el corrupto titan Sargeras. La lucha, sin embargo, no fue exclusiva entre la creación y los demonios, sino que entre las criaturas continuaron los odios raciales reforzados por las tradiciones bélicas. De este modo, la Alianza se mantuvo enemiga de la Horda hasta el final de la Tercera Gran Guerra con todo y que aparecieron nuevos peligros, como el Azote de los muertos vivientes, que comenzó como una simple plaga, o los territoriales elfos nocturnos. Al final, fueron cuatro las civilizaciones o razas las que se enfrentaron en la guerra: Los humanos, los orcos, los muertos vivientes y los elfos nocturnos, sólo después de haberse desgastado lucharon contra la invasión de los demonios liderados por Archimonde.
Intent on settling in Durotar, Thrall's Horde expanded its ranks by inviting the undead Forsaken to join orcs, tauren, and trolls. Meanwhile, dwarves, gnomes, and the ancient night elves pledged their loyalties to the Alliance, guided by the human kingdom of Stormwind. After Stormwind's king, Varian Wrynn, mysteriously disappeared, Highlord Bolvar Fordragon served as Regent but his service was affected by the mind control of the black dragon Onyxia, who ruled in disguise as a human noblewoman. As heroes investigated Onyxia's manipulations, the ancient elemental lord Ragnaros resurfaced to endanger both the Horde and Alliance.[42] The heroes of the Horde and Alliance defeated Onyxia and sent Ragnaros back to the Elemental Plane.

Disponible sólo en Elfos de la noche y Huargen (por parte de la Alianza) y en Taurens y Troles (por parte de la Horda). Tienen la cualidad de transformarse en distintas formas animales (Guardián) para tanquear en forma de oso y oso temible,22​(Feral) para hacer daño cuerpo a cuerpo en forma de felino (Feral),23​ daño a distancia (lanzador de conjuros-equilibrio) en forma de lechúcico lunar o forma de árbol de vida para curar (sanador-sanación). Además de estas formas, tienen tres formas animales denominadas de viaje, una de guepardo/reno para viajar por tierra (+40 % de velocidad), otra de león marino/orca (+50 % de velocidad a nado) para viajar bajo el agua, y otra de cuervo para volar (+150 % + 310 % de velocidad dependiendo del nivel de habilidad desbloqueado). Pueden cumplir los tres roles; tanque, sanador y DPS (cuerpo a cuerpo o a distancia) según la rama de talentos. Además, según la forma animal que se elija, tienen las habilidades y el modo de control del pícaro (forma felina) o del guerrero (forma de oso/forma de oso temible). Es la única clase capaz de desarrollar todos los roles del juego: curador, Tanque, DPS distancia y DPS cuerpo a cuerpo. Además, desde la salida de Mists of Pandaria, es también la única que cuenta con cuatro especializaciones.
Tras los eventos narrados en Wrath of the Lich King, Arthas ha muerto, y la guerra en Rasganorte parece haber terminado, ya que la Plaga está controlada por Bolvar Fordragon, convertido en el nuevo Rey Exánime, el carcelero de los malditos. Pero entonces, misteriosos terremotos comienzan a sacudir toda la faz de Azeroth, y poco después, comienzan una serie de ataques elementales contra las capitales de la Alianza y la Horda. Estos ataques son el preludio del resurgimiento del Dragón Aspecto corrupto Alamuerte, que las destruirá, extendiendo su dañino poder por los dos continentes. Cinco años después, en los que se suceden los eventos narrados en la novela World of Warcraft: The Shattering, Ventormenta y Orgrimmar están en proceso de reconstrucción, y la faz del mundo en Azeroth ha cambiado por completo tras los ataques de Alamuerte, que han reducido a cenizas algunas zonas y han provocado violentos maremotos y terremotos que han partido literalmente la tierra en trozos, inundando algunas zonas y haciendo resurgir otras. Alamuerte ha vuelto con un solo objetivo, el de destruir Azeroth, y no se detendrá hasta conseguirlo.
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