Este es un particular juego on line, multijugador, en el que todas las armas, conjuros, pociones, elementos de armadura y demás ítems que puedes llevar en la mochila de tu personaje de World of Warcraft, han sido dispuestos de tal manera que conforman el logo de este popular divertimento. A traves de el pudes disfrutar de tu aventura personal y asi armar yu propia leyenda interactuando con los demas jugadores. Estaras obligado a combatir con multiples enemigos a lo largo de las diferentes batallas que te propone esta version, que agrega nuevas posibilidades. Debes tener en cuenta que contiuamente encontraras algo nuevo para asombrarte, ya que como todo juego online, tiene un equipo de desarrollo dedicado expresamente a crear un flujo constante de nuevas aventuras, continentes nuevos para explorar y enemigos que vencer.
Tras los eventos narrados en Wrath of the Lich King, Arthas ha muerto, y la guerra en Rasganorte parece haber terminado, ya que la Plaga está controlada por Bolvar Fordragon, convertido en el nuevo Rey Exánime, el carcelero de los malditos. Pero entonces, misteriosos terremotos comienzan a sacudir toda la faz de Azeroth, y poco después, comienzan una serie de ataques elementales contra las capitales de la Alianza y la Horda. Estos ataques son el preludio del resurgimiento del Dragón Aspecto corrupto Alamuerte, que las destruirá, extendiendo su dañino poder por los dos continentes. Cinco años después, en los que se suceden los eventos narrados en la novela World of Warcraft: The Shattering, Ventormenta y Orgrimmar están en proceso de reconstrucción, y la faz del mundo en Azeroth ha cambiado por completo tras los ataques de Alamuerte, que han reducido a cenizas algunas zonas y han provocado violentos maremotos y terremotos que han partido literalmente la tierra en trozos, inundando algunas zonas y haciendo resurgir otras. Alamuerte ha vuelto con un solo objetivo, el de destruir Azeroth, y no se detendrá hasta conseguirlo.
Questing was described as an integral part of the game, often being used to continue a storyline or lead the player through the game.[21] The high number of quests in each location was popular, as well as the rewards for completing them.[10] It was felt that the range of quests removed the need for a player to "grind", or carry out repetitive tasks, to advance their character.[20] Quests also require players to explore every section of the game world, potentially causing problems for social gamers or roleplayers seeking somewhere quiet.[21] Quests that required the player to collect items from the corpses of creatures they had killed were also unpopular; the low "drop rate", or chance of finding the items, makes them feel repetitive as a high number of creatures need to be killed to complete the quest.[20] A large number of new players in a particular area meant that there were often no creatures to kill,[21] or that players would have to wait and take turns to kill a particular creature to complete a quest.[10] Some critics mentioned that the lack of quests that required players to group up made the game feel as if it were designed for solo play.[83] Others complained that some dungeon or instanced group quests were not friendly to new players, and could take several hours to complete.[20] Upon release, a small number of quests had software bugs that made them impossible to complete.[10]
Los accesorios y otras mercancías oficiales incluyen las playeras de Warcraft III (en cuatro versiones diferentes) y su expansión, una gorra de elástico de Warcraft III, la banda sonora Warcraft III: Reign of Chaos Soundtrack,4​ cuatro litografías de Warcraft III,4​ un DVD de Warcraft III: Reign of Chaos4​5​ y dos series de figuras de acción (que conforman los personajes de Arthas, Shandris, Tichondrius, Medivh, Grom Hellscream y un fusilero enano).
24 oct Cromi, vínvulo entre expansiones Hablé de este tema en otro hilo y me ha parecido interesante crear uno nuevo... Quizás sea mucho anticiparse hablar del tema de las expansiones, cuando aun ni ha salido el classic... pero creo que esta idea es buena a largo plazo... A ver que opináis vosotros. Si os paráis a pensar, sacar expansiones en el wow "classic" es fastidiar el producto para aquel que desea experimentar solo de wow vanilla, ya que estas obligando a la gente a salirse de este contexto para jugar el nuevo contenido. Para evitar esto lo ideal sería que a medida que Blizzard libere nuevo contenido (todas las expansiones que ha ido sacado cronológicamente) se habiliten nuevas expansiones y puedas decidir que hacer, si seguir en classic o empezar a disfrutar de la siguiente expansión. Partimos de la idea de que wow classic es un portal temporal abierto por Cromi, tal y como se ve en el anuncio oficial de Blizzard... a partir de ese momento Cromi será nuestra herramienta de viaje en el tiempo (evidentemente solo hacia el futuro, hacia nuevas expansiones). El día que se libere la Burning, Cromi dará una nueva misión, del palo "Continuamos con la historia!: Burning Crusade". Al aceptar dicha misión abriría un portal a la gran puerta, punto de entrada a la Burning Crusade, cruzar esa puerta es un punto sin retorno, tu personaje pasará a formar parte de uno de los servidores de la Burning Crusade dejando el wow vanilla atrás. Creo que de esta manera todos contentos... muy a largo plazo cada jugador podrá disfrutar de su expansión favorita todo cuanto quiera, sin verse obligado nunca a tener que jugar en la expansión más reciente, y si se aburre pues le pides portal a Cromi y palante. Es una forma excepcional de poder experimentar al 100% todas y cada una de las expansiones. Yo por ejemplo no he jugado la Warlords of Draenor ni Myts of Pandaria, al menos no tanto como quisiera, y hoy por hoy sabéis que esto es imposible. Si mañana por ejemplo alguien se compra el wow, tendrá todo el contenido hasta Legión, así lo vende Blizzard, pero esto no es del todo así..., porque antes de que se de cuenta estará en nivel 100 sin haber disfrutado ni de un 10% de cada una de las expansiones. Se trata de tener a gente contenta nada más... lo que se traduce en ganar suscriptores y no perder los actuales, aunque pueda suponer que más de uno no compre una nueva expansión hasta que le apetezca (ahora mismo estás prácticamente obligado a hacerlo...) Bueno, espero no haberme liado demasiado =) Comentad que os parece y aportad nuevas ideas! Quien sabe, igual hasta en alguna de ellas nos hagan caso para variar xDErec9 24 oct
15 nov ¿A qué aspiráis realmente en WoW Classic? Buenas, Ha pasado más de una década desde que cientos de miles de jugadores de todo el mundo se adentraran por primera vez en World of Warcraft. En aquella época o incluso un poco más tarde, como fue mi caso, muchos, diría que la mayoría, éramos personas jóvenes con pocas responsabilidades en su día a día y bastante tiempo libre, tiempo que podíamos dedicar al que seguramente era uno de nuestros entretenimientos favoritos. Ahora, varios años más tarde, somos personas con las responsabilidades propias de la vida adulta y lógicamente con una cantidad menor de tiempo libre para dedicar a nuestras aficiones. Teniendo esto en cuenta y siendo honestos con vosotros mismos, ¿cuáles son vuestras aspiraciones para WoW Classic? Yo probablemente me dedique a levear varias clases con tranquilidad (¡me encanta levear!) e intentaré ir equipando a un personaje poco a poco con profesiones y mazmorras. Eventualmente, espero poder acceder a las primeras raids, aunque no pienso que pueda comprometerme a raidear de forma asidua. ¿Qué hay de vosotros?Korvael64 15 nov
26 oct Classic, I miss you Viendo que las experiencias gustan a los lectores y la cantidad de críticas que hay respecto a volver al pasado y avisos por parte de otros usuarios de que no sabemos donde nos metemos, voy a redactar un texto que seguro emocionará a alguno de vosotros. Se trata de mis vivencias en Classic original, lo que me aportó a mi vida como jugador y lo que el juego anteriormente transmitía y ahora no. Antes de nada debo decir que probé la beta, no mucho tiempo, pero a los pocos meses de lanzarse el videojuego entré en Azeroth como un héroe más; primero alianza y después horda. Para mí, que venía de FFXI (mi mmorpg favorito, llevo hasta tatuado en el brazo mi personaje), se abrió un mundo de posibilidades en lo jugable que hasta ahora no había experimentado. Cierto es que Blizzard no ofrecía una experiencia diferente a lo que otorgaban otros mmorpg pero fue su sencillez de manejo, su mundo, el lore y la comunidad lo que hizo que me enamorara de él. Comienzo. Corrían las navidades de 2005 y vi en el quiosco una Micromanía que llevaba de regalo un CD con una prueba gratuita de catorce días a World of Warcraft. Hasta ese momento nunca me había planteado la opción de jugarlo puesto que estaba a saco con FFXI (y otros más que no recuerdo, todos mmorpg) y no tenía mucho tiempo para todo. No obstante eso no significaba que no tuviera noticias del videojuego pues estaba al día de lo que allí sucedía, de las impresiones de los jugadores, del famoso "a llorar a WoW-Esp" y un montón de cosas más. Decidí comprar la revista pues valía apenas cuatro euros si mal no recuerdo y como mucho perdía eso. Tras instalar el juego de Blizzard me hice un elfo de la noche rogue (si mal no recuerdo) y la primera toma de contacto con Teldrassil fue impresionante. FFXI tenía entornos realmente grandes, quizás más que cualquier zona del WoW de antaño (o similares) pero ver esa explanada llena de árboles enormes, poder subirlos y navegar por cualquier dirección de ese escenario era alucinante. La atmósfera, mágica y atractiva, se envolvía con una sonata melódica y casi susurrante que te hacía sentir en un lugar de ensueño. Los comienzos fueron duros, apenas sabía manejar el personaje o conocer mi próximo objetivo pero ahí estaba la comunidad para enseñarme o contarme trucos. Tras esa primera toma de contacto mi próximo destino fue Dolanaar -como todos sabéis- y por el camino alucinaba viendo el entorno, realizando capturas de pantalla a cada paso y haciendo mis propios selfies a mano. Aquello era impresionante, todo un mundo vivo, enorme y mágico a mi disposición, con sus enemigos bien balanceados y oponiendo resistencia a mis golpes. Aquello iba a ser una aventura de ensueño. En Dolanaar aluciné pepinillos cuando vi a los guardianes árboles (me permitís si no se llaman así, ahora no lo recuerdo) patrullar cerca de mí. Sus pisadas hacían temblar mi pantalla a la par que mis altavoces y eran simplemente enormes, imponían un montón. El poblado estaba lleno de jugadores nóveles (servidor Spinebreaker) y daba gusto pulular por allí. Hacía grupos con un montón de gente y aprendí bastante. Recuerdo algunas misiones algo puñeteras (como la cueva de los furgol) que me costó la vida de completar pues la gente moría mucho antes de conseguir el objetivo. Por lo que sea mis peripecias con la alianza tomaron un nuevo rumbo, un Brujo Humano, otro personaje que me hizo enamorarme más del videojuego por lo que viví con él. Recuerdo que los comienzos no me motivaron demasiado, la zona inicial no distaba mucho de cualquier otro entorno real, con sus campos, huertos, arbolada y caminos. La quest del diablillo tuve que leer y releer para entenderla, no se por qué, y recuerdo que al final tuve que montar grupo porque había que matar un élite o un enemigo de mayor nivel al mío, no recuerdo ahora. Por aquellos entonces los jugadores de nivel alto se acercaban a las zonas iniciales para reclutar o pedir firmas (no como ahora con el dichoso y molesto addon) y uno de ellos, sin venir a cuento, quiso hacerme de guía (sin pedir nada a cambio). Le comenté que esta zona no me llamaba mucho la atención y todo lo que viví en Teldrassil. Él me dijo que me esperara a ver la ciudad de los humanos, que eso era grandioso. Por el camino me explicó varias cosas que ahora mismo no recuerdo con detalle pero sí recuerdo el momento exacto en el que me dijo: eso de ahí es Stormwind. Cuando vi aquella inmensa puerta, el puente enorme, las estatuas que adornaban la entrada y una muralla que parecía acordonar toda una enorme ciudad.... flipé mucho. Aquello era brutal, impresionante, magnífico. Es uno de esos recuerdos que me llevaré a la tumba. Tardé varios días en recorrer la ciudad, en aprender donde estaba cada sitio, sobre todo el maestro de clase (que no veas para encontrarlo jajaja), ¡aluciné viendo el poste para grifos!. Recuerdo que con el paso del tiempo descubría más y más cosas de la ciudad, puertas que no había visto, subterráneos o cosas así. De hecho yo creo que a día de hoy seguro que hay algún rincón que no haya descubierto, fijo jajaja. Más tarde me fui hacia Westfall, un mapa que siempre recordaré por lo !@#$do que era. Creo que es el mapa donde más veces he muerto en toda mi vida de jugador de mmorpg. El de antes, claro, no el de ahora. Era muy fácil de linkar, los enemigos ya suponían un poco más de reto para el jugador y además el mapa tenía una mazmorra que acceder a ella era ya de por sí complicado. Recuerdo cómo tardé en pillar mi primer punto de vuelo (conectado) y hablar con un montón de gente en Sentinel Hill. También me acuerdo de la primera vez que fui a Deadmines, toda una odisea pasar con tanto bandido, algunos hasta nos perdimos de camino a la entrada de la mazmorra porque el que iba primero se conocía todo al milímetro e iba con más nivel. Más de uno pereció en el camino por los puñeteros bandidos jajaja. Una vez dentro varios del grupo -yo incluido- flipamos tras ver a un compañero con un fulgor rojo en la espada. Era un encantamiento que hacía que el arma causara más daño. Resulta que el chico tenía componentes para poner el encantamiento a todos y, como no, todos quisimos "brillar con luz propia". En aquella época daba igual si el mago, brujo o priest llevara un hechizo así, de melee. Al fin y al cabo el pool de maná era limitado y la mayoría de veces acababas matando a los enemigos a bastonazos y eso ayudaba. Salímos todos muy contentos de allí aunque no recuerdo si terminamos la mazmorra porque por aquellos entonces mínimo una hora te tirabas completándola. Ese mismo encantamiento lo sigo conservando en ese personaje, que dejé aparcado en Redridge Mountains. No quise subirlo nunca y todavía conservo todo lo que poseía en su día (salvo lo que ya no existe), incluido el bastón con fulgor rojo. Durante todo mi camino hasta el nivel 20 poco disfruté muchísimo de la compañía de los demás jugadores. Todos nos ayudábamos, todos compartíamos, mi teclado echaba humo de tanto hablar tanto en grupo, por /say o general. Solucionábamos dudas tanto de los demás como a quien nos preguntara y los grupos se formaban casi cada minuto de juego. Por cosas del destino (quizás por lo "bonito" que eran los paisajes de la zona humana) aparqué a mi brujo y continué con un mago undead (que fue mi main hasta mediados de WOTLK). Elegí mago porque me molaba zurrar a distancia y undead porque la zona de inicio era lúgrube, me llamaba mucho la atención. Realmente no disfruté tanto de aquél mapa aunque sí guardo muy buenos recuerdos como esos ojos que se iluminaban tras los setos, la cueva de las arañas (no veas los que morían en la entrada jajaja, ahora no son ni hostiles), el escenario decrépito en general y los enemigos escarlata. Recuerdo pasar muuuuchas horas en Brill contando batallitas, hablando de lo lejos que quedaba tener la montura o tirarme horas (sí, horas) buceando por Brightwater Lake en Tirisfal Glades solo porque los undead tenían la racial de poder estar en el agua más tiempo (no se qué quería conseguir con ello xD). El mago me costó dominarlo algo más, no se por qué. Tenía multitud de hechizos como el dampen magic, aquél que revelaba los bufos que tenían activos los enemigos (y que quitaron con cierto parche) o la mage armor, que no se por qué no llegué a entenderla del todo bien hasta pasado un tiempo. Recuerdo que todos me decían "cuando seas nivel ¿12? y tengas Blink verás qué pasada y qué útil es, es otro mundo"... ¡pues no me salvó el cuello veces ni nada esa habilidad! En Silverpine Forest la cosa se complicaba conforme avanzabas. Los magos tocaban mucho las narices, el Son of Arugal -por no llamarlo de otra manera- aparecía cuando menos te lo esperabas y te hacía tras tras por detrás en cero coma. El mapa estaba siempre repleto de grupos para Isle of Fenris o Pyrewood Village y las estrategias para internarse en ambos escenarios se sucedían a cada minuto, la mayoría sin éxito por el poco dps y rápido respawn. Tampoco ayudaba que en cada esquina nos asaltara un enemigo élite o no y nos hiciera dar al traste con todos los planes. Horas de diversión, de risas, de tirar el teclado por la ventana y de aprender técnicas mejores que me ayudarían en el futuro. Como no, no podía faltar (en mitad de todo esto) echar un vistazo al monasterio escarlata y circundantes para comprobar de primera mano que un paso en falso y te ibas al garete en cero coma. Menudas leches repartían allí los enemigos -calavera- y menudas tanganas se formaban en la piedra de invocación, a veces repletas de alianzas esperando a que el AFK de turno aceptara el sumon, puesto que entrar a las mazmorras también tenía su aquél. Más de uno vi cómo quería completar una de las misiones que se hacían a la izquierda de la piedra de invocación yendo a la derecha y terminar muerto jajaja. Las experiencias con mi mago no terminaron ahí puesto que continué con él hasta WOTLK como dije pero evidentemente, todo lo demás, ya impresionaba menos pues ya iba algo curtido. No obstante toda mi experiencia restante no está exenta de momentos épicos, como la pre de Onixya, obtener mis primeros portales, poder comprarme mi montura esquelética, mis primeras -y emocionantes- AV, el PvP porque sí etc... Para continuar un poco, nada más, con el mago, tan solo diré dos palabras: Hillsbrad Foothills. Allí se liaban unas pardas de narices. Las leches entre jugadores iban y venían, casi nunca se podía questear y cuando no era en un poblado era en otro. Llamábamos a los de más nivel, la alianza a los más crecidos de su bando, todos recibíamos galletas en cada poro de nuestra piel y al final la mayoría dejábamos de hacer misiones para unirnos -durante horas- en una contienda brutal entre bandos. Eso sí, a veces querías huir de ellas pero no podías y te frustrabas porque tú solo querías hacer misiones. Classic, te hecho de menos por aquellos momentos que me ofreciste, por la increíble comunidad que allí habitaba, siempre dispuesta a echarte una mano, a enseñarte técnicas para manejar a tu personaje o para decirte donde se completaba cierta quest. Los grupos, las estrategias que planeábamos contra toda una horda de enemigos sin apenas habilidades de combate, por el chat de zona, por esos encantamientos que a día de hoy serías clasificado de inútil cuando antes sí tenían utilidad, por el mero hecho de cagar feliz por haber completado POR FIN la isla de Fenris o terminar las misiones de Pyrewood Village. Ahora jugamos en un mundo vacío donde la única población está en las ciudades (dos o tres contadas entre ambas facciones), en el aire o faseada en uno de los múltiples mapas que cada uno pueda tener. Ya apenas hay PvP outdoor (y eso que no me gusta), no hay compañerismo, no hay ganas de dormir sabiendo que has completado una tarea dura ni tampoco merece subirse las profesiones conforme a nuestro nivel porque de una patada te sale un item mejor. No se valora nada nuestros esfuerzos, no se incentiva al jugador en ninguno de los aspectos ni tampoco se forman amistades como las de antaño. Ahora reina el egoísmo, el aparecer lo más alto en las clasificaciones y el ser una diva del teclado si eres de los primeros en derrotar un jefe (aunque por dentro estás podrido). Classic, I miss you.Vanadiel32 26 oct
World of Warcraft was recognized at the 2005 Spike TV Video Game Awards where it won Best PC Game, Best Multiplayer Game, Best RPG, and Most Addictive Game.[92] In 2008, World of Warcraft was honoured—along with Neverwinter Nights and EverQuest—at the 59th Annual Technology & Engineering Emmy Awards for advancing the art form of MMORPG games.[93] In 2009, Game Informer ranked World of Warcraft 11th on their list of "The Top 200 Games of All Time".[94] In 2015, the game placed 3rd on USgamer's The 15 Best Games Since 2000 list.[95]
Se le conoce por sus siglas DK (Death Knight). Fue incorporado en la expansión Wrath of the Lich King, y ha sido definido por Blizzard como la primera clase heroica (empieza en nivel 55). Para poder crear un Caballero de la Muerte se necesita tener en la cuenta otro personaje de nivel 55 o más, recientemente eliminaron la prohibición de uno por servidor. El DK es una mezcla de tácticas cuerpo a cuerpo como el uso de ataques mágicos a distancia y el uso de enfermedades de daño periódico. Emplea el sistema de runas para poder usar sus facultades. Dichas runas (sangre, escarcha, y profano, dos de cada tipo) tienen un tiempo de recarga después de haber sido utilizadas, lo que limita la frecuencia de uso de habilidades. Varias facultades exigen el uso de hasta un total de tres runas diferentes y, además de las runas, poseen un tipo de energía “auxiliar”, el poder rúnico. Ésta energía alterna es generada a medida que el dk va gastando runas y le permite usar habilidades específicas, compensando el tiempo de re-utilización de alguna de sus runas. Posee escasas habilidades para beneficiar un grupo, pero tiene facultades que le permiten restaurar grandes porciones de salud que van desde la más mínima hasta la posible cura de 75 % de la salud total del caballero de la muerte. Tienen la capacidad de engendrar un necrófago desde un cadáver, o de un aliado. El Caballero de la Muerte tiene como ramas de talentos Sangre(énfasis en daño directo, regeneración de vida y uso de armas de dos manos), Escarcha (uso de la doble empuñadura además de ataques rápidos de daño de escarcha), y profano (mejora de las enfermedades y en el uso de esbirros no muertos); y es capaz de desempeñar dos roles: tanque, y DPS cuerpo a cuerpo, en un principio el DK podía usar cualquier rama de talentos para desempeñar el papel de tanque dependiendo de como se construyera la rama y en los gustos del jugador . Los DKs comienzan con un atuendo único predefinido. Mientras van completando las misiones de clase obtienen parte de su armadura final.
Deep within Blackrock Mountain, the black dragon Nefarian conducted twisted experiments with the blood of other dragonflights. Intent on seizing the entire area for his own, he recruited the remaining Dark Horde, a rogue army that embraced the demonic bloodlust of the old Horde. These corrupt orcs, trolls, and other races battled against Ragnaros and the Dark Iron dwarves for control of the mountain. Nefarian created the twisted chromatic dragons and a legion of other aberrations in his bid to form an army powerful enough to control Azeroth and continue the legacy of his infamous father, Deathwing the Destroyer. Nefarian was vanquished by the heroes from the Horde and the Alliance.
A number of facilities are available for characters while in towns and cities. In each major city, characters can access a bank to deposit items, such as treasure or crafted items. Each character has access to personal bank storage with the option to purchase additional storage space using in-game gold.[29] Additionally, guild banks are available for use by members of a guild with restrictions being set by the guild leader.[30] Auction houses are available for players to buy and sell items to others in a similar way to online auction sites such as eBay.[31] Players can use mailboxes, which can be found in almost every town. Mailboxes are used to collect items won at auction, and to send messages, items, and in-game money to other characters.[15]
07 nov No sabéis donde os estáis metiendo Las de horas que había que dedicarle al wow clásico para ser alguien ¿de verdad queréis eso otra vez ? Ya no somos niños que tenemos tanto tiempo para dedicarle ... No os acordáis de ir andando hasta el nivel 40, Y pillar 100g para la montura no era fácil y ya los 1000 para la épica lo flipabas ¿No va a ser muy desesperante a como jugamos ahora ?Arthurdayne265 07 nov
Es una clase híbrida del juego, se puede definir como un protector que lucha y sana con el poder de la Luz, pero más enfocado al combate. Posee facultades para la lucha cuerpo a cuerpo y algunas para el apoyo a otros jugadores y de sanación, además de poseer un sistema de sellos que proporciona ventajas en la lucha a él mismo. A pesar de que son expertos en la supervivencia, sus ramas de talentos los hacen muy versátiles, al extremo de poder desempeñarse como Tanque (Protección), Healers (Sagrado) o DPS (Reprensión), y una amplia cantidad de armas. Emplean el sistema de maná, combinado con el poder sagrado, que es un tipo de energía que se carga al realizar ciertos ataques, y que sirve para activar otros ataques más poderosos. El poder sagrado tiene tres cargas. Sólo tiene un efecto devastador cuando están las tres cargas completas y usarlo consume las tres cargas, si se tiene dos cargas el daño es superior al normal y una carga es daño regular. Si no se usa, las cargas se van desactivando una por una. Usan armaduras de placas a partir del nivel 40 pero a partir del lvl 50 son maestros en placas. En la Horda los elfos de sangre y taurens pueden beneficiarse de esta clase, mientras que en la Alianza humanos, enanos y draenei pueden ser caballeros de la luz.
El juego fue lanzado el 23 de noviembre de 2004, celebrando el décimo aniversario de la franquicia Warcraft. La primera expansión del juego The Burning Crusade fue lanzada el 16 de enero del 2007.7​ La segunda expansión, Wrath of the Lich King, fue lanzada el 13 de noviembre de 2008.8​ La tercera expansión, World of Warcraft: Cataclysm fue anunciada en el BlizzCon 2009 y fue lanzada el 7 de diciembre de 2010.9​10​ La cuarta expansión, World of Warcraft: Mists of Pandaria fue anunciada en el BlizzCon 2011 y fue lanzada el 25 de septiembre del 2012. La quinta expansión, World of Warcraft: Warlords of Draenor fue anunciada en el BlizzCon 2013 y fue lanzada el 13 de noviembre de 2014. La sexta expansión, World of Warcraft: Legion fue anunciada en el BlizzCon 2015 y fue lanzada el 30 de agosto de 2016. La séptima expansión, World of Warcraft: Battle for Azeroth fue anunciada en el BlizzCon 2017 y recientemente lanzada el 14 de agosto de 2018 siendo la primera expansión en la historia del juego en ser lanzada globalmente de forma simultánea. Con 7.7 millones de suscriptores,11​ World of Warcraft continúa siendo con diferencia el juego en línea por suscripción con el mayor registro de usuarios, manteniendo el récord Guinness para el MMORPG (Massive Multiplayer Online Rol Playing Game) más popular.12​
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