When players create World of Warcraft accounts, they are asked to choose a username and password. Afterward, whenever they play World of Warcraft, they are asked to supply the same username and password in full. This is also the case when using account management facilities online. This type of authentication is vulnerable to keystroke logging. While this is not unique to World of Warcraft and is common to many MMORPGs, the game has been directly targeted with trojans being specifically crafted to capture account login details.[112] Attacks have been reported as early as May 2006 and may extend as far back as July 30, 2005.[113] The game does, however, allow players to save their account name to the program to allow the player to only have to type their password.[114]
World of Warcraft was the best-selling PC game of 2005 and 2006.[96] In the United States, it sold 1.4 million copies ($68.1 million) by August 2006. It was the country's third best-selling computer game between January 2000 and August 2006.[97] On January 22, 2008, World of Warcraft had more than 10 million subscribers worldwide, with more than 2 million subscribers in Europe, more than 2.5 million in North America, and about 5.5 million in Asia.[98] At its peak in October 2010 the game had 12 million subscribers.[99] As of November 2014 the game has over 10 million active subscribers.[100] On January 28, 2014 Blizzard announced that 100 million accounts have been created for the game.[101] On May 7, 2015, it was announced that there were 7.1 million active subscriptions.[102][103][104][105] At the end of June 2015, subscriptions dropped down to 5.6 million, lowest since 2005.[106] By the end of September, subscribers were at 5.5 million.[107]
En julio de 2009 se anunció que la película sería dirigida por Sam Raimi, conocido director de la franquicia Spider-Man.67​ En octubre de 2009 se anunció que Robert Rodat, guionista de Saving Private Ryan, sería el guionista de la película.68​ Finalmente, por otros compromisos, Raimi se desligó del proyecto y le reemplazó Duncan Jones como director, cambiando el enfoque de la película para mostrar ambos puntos de vista, el de la Alianza y el de la Horda.69​ El rodaje inició en Vancouver a principios de 2014 y la película se estrenó en todo el mundo en junio de 2016, conociéndose en Latinoamérica con el nombre de Warcraft: El Origen.69​
The practice of buying or selling gold in World of Warcraft has generated significant controversy.[143] On February 21, 2008, Blizzard released a statement concerning the consequences of buying gold. Blizzard reported that an "alarmingly high" proportion of all gold bought originates from "hacked" accounts. The article also stated that customers who had paid for character leveling services had found their accounts compromised months later, with all items stripped and sold for virtual gold. The article noted that leveling service companies often used "disruptive hacks ... which can cause realm performance and stability issues".[144] In April 2015, introduced a means to sell in-game gold for real money. A player may spend $20 on a one-month "game time token" that can be sold for in-game gold on the auction house.[36]
26 oct Classic, I miss you Viendo que las experiencias gustan a los lectores y la cantidad de críticas que hay respecto a volver al pasado y avisos por parte de otros usuarios de que no sabemos donde nos metemos, voy a redactar un texto que seguro emocionará a alguno de vosotros. Se trata de mis vivencias en Classic original, lo que me aportó a mi vida como jugador y lo que el juego anteriormente transmitía y ahora no. Antes de nada debo decir que probé la beta, no mucho tiempo, pero a los pocos meses de lanzarse el videojuego entré en Azeroth como un héroe más; primero alianza y después horda. Para mí, que venía de FFXI (mi mmorpg favorito, llevo hasta tatuado en el brazo mi personaje), se abrió un mundo de posibilidades en lo jugable que hasta ahora no había experimentado. Cierto es que Blizzard no ofrecía una experiencia diferente a lo que otorgaban otros mmorpg pero fue su sencillez de manejo, su mundo, el lore y la comunidad lo que hizo que me enamorara de él. Comienzo. Corrían las navidades de 2005 y vi en el quiosco una Micromanía que llevaba de regalo un CD con una prueba gratuita de catorce días a World of Warcraft. Hasta ese momento nunca me había planteado la opción de jugarlo puesto que estaba a saco con FFXI (y otros más que no recuerdo, todos mmorpg) y no tenía mucho tiempo para todo. No obstante eso no significaba que no tuviera noticias del videojuego pues estaba al día de lo que allí sucedía, de las impresiones de los jugadores, del famoso "a llorar a WoW-Esp" y un montón de cosas más. Decidí comprar la revista pues valía apenas cuatro euros si mal no recuerdo y como mucho perdía eso. Tras instalar el juego de Blizzard me hice un elfo de la noche rogue (si mal no recuerdo) y la primera toma de contacto con Teldrassil fue impresionante. FFXI tenía entornos realmente grandes, quizás más que cualquier zona del WoW de antaño (o similares) pero ver esa explanada llena de árboles enormes, poder subirlos y navegar por cualquier dirección de ese escenario era alucinante. La atmósfera, mágica y atractiva, se envolvía con una sonata melódica y casi susurrante que te hacía sentir en un lugar de ensueño. Los comienzos fueron duros, apenas sabía manejar el personaje o conocer mi próximo objetivo pero ahí estaba la comunidad para enseñarme o contarme trucos. Tras esa primera toma de contacto mi próximo destino fue Dolanaar -como todos sabéis- y por el camino alucinaba viendo el entorno, realizando capturas de pantalla a cada paso y haciendo mis propios selfies a mano. Aquello era impresionante, todo un mundo vivo, enorme y mágico a mi disposición, con sus enemigos bien balanceados y oponiendo resistencia a mis golpes. Aquello iba a ser una aventura de ensueño. En Dolanaar aluciné pepinillos cuando vi a los guardianes árboles (me permitís si no se llaman así, ahora no lo recuerdo) patrullar cerca de mí. Sus pisadas hacían temblar mi pantalla a la par que mis altavoces y eran simplemente enormes, imponían un montón. El poblado estaba lleno de jugadores nóveles (servidor Spinebreaker) y daba gusto pulular por allí. Hacía grupos con un montón de gente y aprendí bastante. Recuerdo algunas misiones algo puñeteras (como la cueva de los furgol) que me costó la vida de completar pues la gente moría mucho antes de conseguir el objetivo. Por lo que sea mis peripecias con la alianza tomaron un nuevo rumbo, un Brujo Humano, otro personaje que me hizo enamorarme más del videojuego por lo que viví con él. Recuerdo que los comienzos no me motivaron demasiado, la zona inicial no distaba mucho de cualquier otro entorno real, con sus campos, huertos, arbolada y caminos. La quest del diablillo tuve que leer y releer para entenderla, no se por qué, y recuerdo que al final tuve que montar grupo porque había que matar un élite o un enemigo de mayor nivel al mío, no recuerdo ahora. Por aquellos entonces los jugadores de nivel alto se acercaban a las zonas iniciales para reclutar o pedir firmas (no como ahora con el dichoso y molesto addon) y uno de ellos, sin venir a cuento, quiso hacerme de guía (sin pedir nada a cambio). Le comenté que esta zona no me llamaba mucho la atención y todo lo que viví en Teldrassil. Él me dijo que me esperara a ver la ciudad de los humanos, que eso era grandioso. Por el camino me explicó varias cosas que ahora mismo no recuerdo con detalle pero sí recuerdo el momento exacto en el que me dijo: eso de ahí es Stormwind. Cuando vi aquella inmensa puerta, el puente enorme, las estatuas que adornaban la entrada y una muralla que parecía acordonar toda una enorme ciudad.... flipé mucho. Aquello era brutal, impresionante, magnífico. Es uno de esos recuerdos que me llevaré a la tumba. Tardé varios días en recorrer la ciudad, en aprender donde estaba cada sitio, sobre todo el maestro de clase (que no veas para encontrarlo jajaja), ¡aluciné viendo el poste para grifos!. Recuerdo que con el paso del tiempo descubría más y más cosas de la ciudad, puertas que no había visto, subterráneos o cosas así. De hecho yo creo que a día de hoy seguro que hay algún rincón que no haya descubierto, fijo jajaja. Más tarde me fui hacia Westfall, un mapa que siempre recordaré por lo !@#$do que era. Creo que es el mapa donde más veces he muerto en toda mi vida de jugador de mmorpg. El de antes, claro, no el de ahora. Era muy fácil de linkar, los enemigos ya suponían un poco más de reto para el jugador y además el mapa tenía una mazmorra que acceder a ella era ya de por sí complicado. Recuerdo cómo tardé en pillar mi primer punto de vuelo (conectado) y hablar con un montón de gente en Sentinel Hill. También me acuerdo de la primera vez que fui a Deadmines, toda una odisea pasar con tanto bandido, algunos hasta nos perdimos de camino a la entrada de la mazmorra porque el que iba primero se conocía todo al milímetro e iba con más nivel. Más de uno pereció en el camino por los puñeteros bandidos jajaja. Una vez dentro varios del grupo -yo incluido- flipamos tras ver a un compañero con un fulgor rojo en la espada. Era un encantamiento que hacía que el arma causara más daño. Resulta que el chico tenía componentes para poner el encantamiento a todos y, como no, todos quisimos "brillar con luz propia". En aquella época daba igual si el mago, brujo o priest llevara un hechizo así, de melee. Al fin y al cabo el pool de maná era limitado y la mayoría de veces acababas matando a los enemigos a bastonazos y eso ayudaba. Salímos todos muy contentos de allí aunque no recuerdo si terminamos la mazmorra porque por aquellos entonces mínimo una hora te tirabas completándola. Ese mismo encantamiento lo sigo conservando en ese personaje, que dejé aparcado en Redridge Mountains. No quise subirlo nunca y todavía conservo todo lo que poseía en su día (salvo lo que ya no existe), incluido el bastón con fulgor rojo. Durante todo mi camino hasta el nivel 20 poco disfruté muchísimo de la compañía de los demás jugadores. Todos nos ayudábamos, todos compartíamos, mi teclado echaba humo de tanto hablar tanto en grupo, por /say o general. Solucionábamos dudas tanto de los demás como a quien nos preguntara y los grupos se formaban casi cada minuto de juego. Por cosas del destino (quizás por lo "bonito" que eran los paisajes de la zona humana) aparqué a mi brujo y continué con un mago undead (que fue mi main hasta mediados de WOTLK). Elegí mago porque me molaba zurrar a distancia y undead porque la zona de inicio era lúgrube, me llamaba mucho la atención. Realmente no disfruté tanto de aquél mapa aunque sí guardo muy buenos recuerdos como esos ojos que se iluminaban tras los setos, la cueva de las arañas (no veas los que morían en la entrada jajaja, ahora no son ni hostiles), el escenario decrépito en general y los enemigos escarlata. Recuerdo pasar muuuuchas horas en Brill contando batallitas, hablando de lo lejos que quedaba tener la montura o tirarme horas (sí, horas) buceando por Brightwater Lake en Tirisfal Glades solo porque los undead tenían la racial de poder estar en el agua más tiempo (no se qué quería conseguir con ello xD). El mago me costó dominarlo algo más, no se por qué. Tenía multitud de hechizos como el dampen magic, aquél que revelaba los bufos que tenían activos los enemigos (y que quitaron con cierto parche) o la mage armor, que no se por qué no llegué a entenderla del todo bien hasta pasado un tiempo. Recuerdo que todos me decían "cuando seas nivel ¿12? y tengas Blink verás qué pasada y qué útil es, es otro mundo"... ¡pues no me salvó el cuello veces ni nada esa habilidad! En Silverpine Forest la cosa se complicaba conforme avanzabas. Los magos tocaban mucho las narices, el Son of Arugal -por no llamarlo de otra manera- aparecía cuando menos te lo esperabas y te hacía tras tras por detrás en cero coma. El mapa estaba siempre repleto de grupos para Isle of Fenris o Pyrewood Village y las estrategias para internarse en ambos escenarios se sucedían a cada minuto, la mayoría sin éxito por el poco dps y rápido respawn. Tampoco ayudaba que en cada esquina nos asaltara un enemigo élite o no y nos hiciera dar al traste con todos los planes. Horas de diversión, de risas, de tirar el teclado por la ventana y de aprender técnicas mejores que me ayudarían en el futuro. Como no, no podía faltar (en mitad de todo esto) echar un vistazo al monasterio escarlata y circundantes para comprobar de primera mano que un paso en falso y te ibas al garete en cero coma. Menudas leches repartían allí los enemigos -calavera- y menudas tanganas se formaban en la piedra de invocación, a veces repletas de alianzas esperando a que el AFK de turno aceptara el sumon, puesto que entrar a las mazmorras también tenía su aquél. Más de uno vi cómo quería completar una de las misiones que se hacían a la izquierda de la piedra de invocación yendo a la derecha y terminar muerto jajaja. Las experiencias con mi mago no terminaron ahí puesto que continué con él hasta WOTLK como dije pero evidentemente, todo lo demás, ya impresionaba menos pues ya iba algo curtido. No obstante toda mi experiencia restante no está exenta de momentos épicos, como la pre de Onixya, obtener mis primeros portales, poder comprarme mi montura esquelética, mis primeras -y emocionantes- AV, el PvP porque sí etc... Para continuar un poco, nada más, con el mago, tan solo diré dos palabras: Hillsbrad Foothills. Allí se liaban unas pardas de narices. Las leches entre jugadores iban y venían, casi nunca se podía questear y cuando no era en un poblado era en otro. Llamábamos a los de más nivel, la alianza a los más crecidos de su bando, todos recibíamos galletas en cada poro de nuestra piel y al final la mayoría dejábamos de hacer misiones para unirnos -durante horas- en una contienda brutal entre bandos. Eso sí, a veces querías huir de ellas pero no podías y te frustrabas porque tú solo querías hacer misiones. Classic, te hecho de menos por aquellos momentos que me ofreciste, por la increíble comunidad que allí habitaba, siempre dispuesta a echarte una mano, a enseñarte técnicas para manejar a tu personaje o para decirte donde se completaba cierta quest. Los grupos, las estrategias que planeábamos contra toda una horda de enemigos sin apenas habilidades de combate, por el chat de zona, por esos encantamientos que a día de hoy serías clasificado de inútil cuando antes sí tenían utilidad, por el mero hecho de cagar feliz por haber completado POR FIN la isla de Fenris o terminar las misiones de Pyrewood Village. Ahora jugamos en un mundo vacío donde la única población está en las ciudades (dos o tres contadas entre ambas facciones), en el aire o faseada en uno de los múltiples mapas que cada uno pueda tener. Ya apenas hay PvP outdoor (y eso que no me gusta), no hay compañerismo, no hay ganas de dormir sabiendo que has completado una tarea dura ni tampoco merece subirse las profesiones conforme a nuestro nivel porque de una patada te sale un item mejor. No se valora nada nuestros esfuerzos, no se incentiva al jugador en ninguno de los aspectos ni tampoco se forman amistades como las de antaño. Ahora reina el egoísmo, el aparecer lo más alto en las clasificaciones y el ser una diva del teclado si eres de los primeros en derrotar un jefe (aunque por dentro estás podrido). Classic, I miss you.Vanadiel32 26 oct
En Warcraft III la cantidad de razas y héroes creció más y las relaciones entre estos personajes se entretejieron de modo más complejo. A su vez, se establecieron algunas ideas sobre la cosmogonía y muchos elementos sobre la historia antigua para justificar una lucha ancestral de proporciones mayores entre los seres creados por las deidades metálicas llamadas titanes y los demonios liderados por el corrupto titan Sargeras. La lucha, sin embargo, no fue exclusiva entre la creación y los demonios, sino que entre las criaturas continuaron los odios raciales reforzados por las tradiciones bélicas. De este modo, la Alianza se mantuvo enemiga de la Horda hasta el final de la Tercera Gran Guerra con todo y que aparecieron nuevos peligros, como el Azote de los muertos vivientes, que comenzó como una simple plaga, o los territoriales elfos nocturnos. Al final, fueron cuatro las civilizaciones o razas las que se enfrentaron en la guerra: Los humanos, los orcos, los muertos vivientes y los elfos nocturnos, sólo después de haberse desgastado lucharon contra la invasión de los demonios liderados por Archimonde.

The game's audio was well received, particularly the background music. By assigning music to different areas of the game world, reviewers felt that the fantasy style added to the player's immersion,[81] and that the replay value was increased.[20] The sounds and voices used by characters and NPCs, as well as the overall sound effects, were felt to add a "personality" to the game.[81]


¡Disfruta del mundo de Minecraft en este emocionante juego multijugador en el que te enfrentarás a oleadas de enemigos dispuestos a destruirte sin piedad! Adéntrate en el campo de batalla lleno de peligros mientras te enfrentas a otros jugadores de cualquier rincón del mundo para luchar por la supervivencia en un mundo hostil. ¡Recolecta todo tipo de materiales, armas y objetos que te permitan sobrevivir y pásalo en grande con este clásico lleno de acción!
Son asesinos, se especializan en utilizar una gran variedad de armas con las dos manos, aunque el arma icónica de esta clase es la daga. Es una clase clave tanto para el PVE como el PVP por su capacidad de inutilizar a sus contrincantes , cualquiera de sus tres ramas de talentos (Asesinato, sutileza y combate) es compatible para las dos cosas depende de los gustos del jugador. Su rol se basa en énfasis en el sigilo, los venenos y el control. Usa energía como recurso.
World of Warcraft fue aclamado universalmente por la crítica después de ser lanzado,39​ siendo precedido de un período de grandes expectativas antes de su publicación.35​ Aunque el juego sigue un modelo similar a otros del género15​ y usa conceptos de los juegos de rol,32​ las nuevas propuestas para reducir las pausas entre encuentros fueron bien recibidas.15​ Como por ejemplo la muerte, en algunos MMORPG previos el jugador sufría una fuerte penalización por morir, mientras que en World of Warcraft el jugador se recuperaba y comenzaba a jugar rápidamente.15​ El combate fue otro espacio donde se produjeron cambios, al permitir al jugador recuperarse rápido del daño sufrido podían volver rápido a la batalla.41​ Estos cambios daban la sensación que harían al juego más accesible a jugadores ocasionales, que podrían jugar por periodos cortos de tiempo y aun así conseguir algo,41​ mientras que a la vez se mantenía la profundidad en el juego de manera que se permitiera a los jugadores de los niveles más altos mantener el interés en el juego.42​ El concepto de "bono por descanso" o el incremento de la velocidad con la que el jugador gana experiencia permitía a los jugadores alcanzar rápidamente el nivel de sus amigos.15​
Tanques: tienen la misión de atraer los enemigos recibir el daño de estos, ya que tienen la capacidad de aguantar mucho daño y sobrevivir más que otras clases. Son personajes con muchos atributos defensivos (bloquear, esquivar, parar), muchos puntos de vida y armadura para reducir al máximo el daño que reciben. El juego usa un sistema para medir el foco de ataque de los enemigos llamado amenaza. Los tanques son los que más puntos de amenaza suelen obtener durante el combate y, por ende, reciben todo el daño, sin embargo, poseen una capacidad ofensiva muy reducida (es ahí donde se necesita el daño de los DPS). El tanque por excelencia suele ser el guerrero protección, pero con las expansiones, han ido mejorando las demás clases, como al druida guardián, al paladín protección, añadiendo a los caballeros de la muerte para diversificar este rol, los monjes maestros cerveceros y los cazadores de demonios venganza añadidos en la expansión Legion
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