In the Lich King's haste to spread the plague of undeath over Azeroth, he gifted one of his greatest servants, the lich Kel'Thuzad, with the flying citadel of Naxxramas, as a base of operations for the Scourge. Consistent attacks from the Scarlet Crusade and Argent Dawn factions weakened the defenses of the floating fortress, enabling an incursion from the heroes that led to Kel'Thuzad's defeat. However, a traitor among the ranks of the knightly order of the Argent Dawn ran away with Kel'Thuzad's cursed remains and fled to Northrend, where the fallen lich could be reanimated.
Han pasado cinco años desde los eventos narrados en Warcraft 3. La Alianza y la Nueva Horda viven en un estado de guerra fría, y mantienen una frágil y quebradiza paz, mientras reconstruyen sus reinos y tratan de recuperar su prosperidad. En Ventormenta, el rey Varian Wrynn ha desaparecido en circunstancias misteriosas mientras viajaba en misión diplomática a la isla de Theramore, por lo que en su ausencia, es nombrado rey su hijo Anduin Wrynn, todavía un niño, asumiendo la regencia lord Bolvar Fordragon y la misteriosa lady Katrana Prestor. En Orgrimmar, el jefe de guerra Thrall lucha por sacar adelante a la Nueva Horda.
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